Blanca Martín Luis
La ética del dinero:
de la culpabilidad a la inocencia
En un mundo donde nos movemos,
entre las sombras de la culpabilidad y la inocencia, el único factor que parece
inclinar la balanza hacia la culpabilidad o no culpabilidad es el dinero. Todo
crimen tiene que tener un culpable aunque exista una duda razonable, pero si
tienes dinero existen más dudas y más posibilidades de que no acabes siendo
culpable. De hecho, son muchos los abogados, obligados a defender a clientes
que saben que son culpables y que aún así ponen todo su esfuerzo y empeño en
demostrar y defender la no culpabilidad de los mismos, pues todo el mundo tiene
derecho a ser defendido.
Un abogado puede elegir a sus
clientes, aún a sabiendas de su culpabilidad, por motivos económicos,
publicitarios o de prestigio, que no dejan de estar todos ellos relacionados
con el dinero. De hecho, cualquier caso mediático puede atraer la atención de
un abogado o de un bufete, que están más interesados en adquirir notoriedad que
en demostrar la verdad. La película
El misterio de von Bülow, es un claro ejemplo de que el dinero puede exculparte.
En esta película el abogado y su
equipo no creen en la inocencia de su representado, Klaus von Bülow, pero a
pesar de ello le defienden hasta conseguir que lo absuelvan de los cargos de
homicidio contra su esposa y le devuelvan su fianza de 1 millón de dólares. Durante
la película seguimos el proceso judicial hasta que tras los resultados obtenidos
tras las investigaciones privadas realizadas por el abogado, pasan de culpar a
exculpar a Klaus Von Bülow.
En este caso, el abogado Alan
Dershowitz, acepta defender a Klaus Von Bülow para poder financiar otro caso en
el que dos jóvenes negros han sido
injustamente sentenciados a la pena de muerte por un crimen que no han
cometido. Aquí es cuando la ética del dinero más se ve presente, la verdad no tiene
relevancia en el proceso judicial, pues es en este caso el rico que es culpable
o eso piensan todos, es el que sale libre y sin cargos, mientras que dos
jóvenes inocentes, pobres y negros reciben el castigo más duro.
Existe un dilema moral en este tipo
de procesos judiciales, pues representar a alguien que se piensa e incluso que
a veces se sabe que es culpable, es complicado. De hecho, en la película varios
alumnos de Alan se niegan a defender al señor Von Bülow, ¿cómo defender a
alguien que es culpable? Pero ahí entra en juego el derecho de todo el mundo a
tener una defensa. El trabajo principal del abogado es plantear una duda
razonable y convencer al público de la inocencia de Klaus, dando datos,
reconstruyendo los hechos y investigando la vida del matrimonio. Es la duda
razonable que consiguen demostrar la que impugna las pruebas y consigue que el
tribunal de apelaciones falle a favor de la inocencia de Claus Von Bülow. A pesar de todo ello, el propio abogado
defensor sigo creyendo en la culpabilidad de Klaus Von Bülow, y de hecho, al
final de la película le dice: “Legalmente esto es una victoria, pero moralmente
está usted solo”.
¿Es mi cliente inocente? Eso no
es relevante. La legalidad no implica justicia, pero el dinero implica
absolución. El término ética es ambiguo, pues lo que es éticamente correcto
apenas tiene espacio dentro de los procesos judiciales. La sociedad y la ley no
son infalibles se les puede engañar y manejar. El problema radica en que la
justicia no tiene en cuenta ni la moral ni la ética, nadie debería carecer de
una defensa justa que demostrara o intentara demostrar su inocencia pero si la
función de la justicia en rehabilitar y reinsertar, entonces esta fallando pues
cuando alguien que es culpable queda absuelto, no se esta llevando a cabo esa
función.
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