lunes, 25 de mayo de 2015

CIBERCRIMINALIDAD: DESINHIBICIÓN EN TWITTER

Introducción

Internet es un entorno que permite a las personas, gracias al anonimato y a la distancia física con otros usuarios, actuar de forma más desinhibida. Esta posibilidad tiene resultados positivos en algunas personas, permitiendo que actúen con más generosidad y amabilidad. Pero en otras, aviva actitudes negativas que en su vida diaria mantienen ocultas. Y la desinhibición, junto a la posibilidad de alcanzar a muchas personas con pocas acciones y mensajes, multiplica el riesgo de cometer crímenes en Internet.
            Queremos comprobar si esta desinhibición afecta a la forma en que las personas discuten en Internet a partir de la creación de tres cuentas de Twitter. Esta red social se caracteriza por tener una estructura basada en seguidores (no eres “amigo” de las personas que sigues, simplemente te interesa lo que dicen y producen) y porque solo se pueden escribir 140 caracteres en cada mensaje. Esta brevedad impuesta no permite conversaciones elaboradas y lógicas, solo da para respuestas cortas y contundentes.
Para llevar a cabo esta investigación hemos elegido como objetivo la comunidad de seguidores de ElRubius en twitter. ElRubius es el youtuber más famoso de España, y se dedica a producir vídeos de humor sobre videojuegos. Tiene 11 millones de subscriptores en Youtube y 3,37 millones de seguidores en Twitter. Muchos de sus fans lo idolatran, y otros que también le siguen de cerca, lo odian. Todas estas características lo convierten en una persona polémica objeto de debates y discusiones. Así, se pretende generar mediante Twitter el mayor número de reacciones posibles para después valorarlas y estudiarlas de forma cuantitativa y cualitativa, dando una mayor prioridad a este segundo análisis.
El resultado del ensayo debe servir para marcar una serie de medidas preventivas que impidan que la libre conducta de actuación generada en la red termine convirtiéndose en conductas criminales.

Marco teórico

            Hemos recogido investigación sobre diversos campos. En primer lugar, sobre el cibercrimen en general, cómo funciona y cómo se le aplican las teorías criminológicas. Después hemos buscado información sobre cómo el entorno de Internet reduce las inhibiciones de los usuarios a la hora de actuar y de comunicarse. Finalmente, hemos seleccionado estudios sobre datos de comentarios en Twitter y en otras plataformas de comunicación social para tener un marco de referencia.
            Para este trabajo es necesario considerar las características únicas del ciberespacio como lugar de oportunidad para el crimen, y los ajustes que se deben realizar a la teoría criminológica para analizarlo correctamente. Fernando Miró Llinares hace un análisis de este tema en su artículo “La oportunidad criminal en el ciberespacio” y sugiere una forma alternativa de aplicar la Teoría de las Actividades Cotidianas (TAC).
            Según Miró, el ciberespacio se diferencia del espacio real en que la distancia no es un factor que influya en la oportunidad criminal. Una acción en el ciberespacio tiene consecuencias instantáneas al otro lado del mundo. El tiempo también funciona de forma diferente, es necesario mucho menos para la comunicación entre víctima y autor. Además los actos son perennes, algo que un criminal haya dejado en el ciberespacio sigue en él y es muy difícil hacerlo desaparecer, mientras que en el espacio real los actos son instantáneos y caducos.
            En el ciberespacio no existen fronteras, es transnacional. No hay censura y apenas hay barreras a la comunicación. Además no está centralizado, la desaparición de parte de los nodos no afectaría al resto y no hay órganos de control efectivos que puedan ejercer filtros a la información (los que imponen los Estados se pueden evitar). Así mismo, seguir los datos de un delito en la red, aunque más fácil de lo que solía ser gracias a la identificación de las direcciones IP, sigue siendo muy compleja por el uso de cibercafés, redes wifi abiertas y otras formas de preservar el anonimato. Otro problema es que la innovación constante de la tecnología relacionada con Internet hace menos eficaces las barreras de protección porque surgen formas de superarlas más rápidamente. Este veloz desarrollo hace que el derecho no pueda seguir el ritmo del contexto social. Todos estos factores determinan cómo se produce el crimen en el ciberespacio.
            Miró afirma que el cibercrimen contiene los mismos elementos que el delito según la TAC, es necesario “un delincuente capacitado y motivado para el delito, un objetivo o víctima adecuado y la ausencia de un guardián capaz”, pero se ven modificados por las características únicas del ciberespacio. El delincuente se siente en menos riesgo y tiene más posibilidades de cometer delitos en el ciberespacio. Al haber menos barreras, el potencial de contacto entre autor y víctima es mayor y se elimina la exigencia de proximidad para perpetrar el delito. Cuando todo sucede en un espacio virtual se reducen los recursos necesarios para provocar daños y se multiplican los efectos de los que se emplean. Además la distancia física aumenta la dificultad de identificar y capturar al delincuente, reduce la conciencia de ilicitud y minimiza la percepción de legitimidad que se puede tener de la norma que se está incumpliendo.
            La víctima también cuenta con alguna ventaja. En el espacio físico todos sus bienes están en riesgo a la hora de que se produzca el delito. Por el contrario, en el ciberespacio puede eliminar bienes del ámbito de ataque simplemente no incorporándolos a Internet. Esto no siempre es posible, ya que acciones muy simples pueden poner en riesgo, cuentas (incluir su número en un correo electrónico) o el honor y la intimidad (poner fotos en Internet). Según Miró, la necesidad de introducir un bien en el ciberespacio impide que se pueda aplicar las condiciones para el crimen de Felson recogidas en el acrónimo VIVA (valor, inercia, visibilidad y accesibilidad). No se cumplen accesibilidad e inercia (resistencia a la apropiación) porque es muy fácil mover archivos por Internet, y la visibilidad funciona de forma diferente. Para que algo sea visible es necesario que interaccione con otros elementos, por lo que a pesar de que Internet es un espacio público muchas cosas pasan desapercibidas. Miró sugiere una fórmula diferente, la IVI (Introducción, Valor e Interacción), donde el único elemento que permanece es el valor.
            Finalmente, los guardianes capaces también cambian en Internet. Como tales, existen en zonas muy limitadas, al no haber una autoridad central. La mayoría de guardianes son los que pone el propio usuario: antivirus, antispyware, firewall, etc. El problema es que la rápida evolución de Internet hace que los bienes susceptibles de sufrir ataques y las herramientas para cometerlos cambian constantemente, por lo que los guardianes pierden su eficacia.
            La investigación de Fernando Miró Llinares nos sirve para darnos cuenta de que Internet funciona de forma muy diferente al espacio real. La falta de contacto físico entre los interlocutores y el anonimato juegan un papel fundamental a la hora de promover conductas que muchas personas no llevarían a cabo en la vida real. Y la naturaleza de Internet permite que puedan tener contacto con individuos con los que nunca se habría encontrado, y que sus mensajes tengan una mayor repercusión al quedar registrados en webs y redes sociales. La gente se comporta de forma diferente en Internet, más desinhibida, y se comunica más rápido, más lejos y con más difusión de sus mensajes de lo que se solía creer posible
            John Suler describe en “El efecto de desinhibición online” (2004) seis factores de Internet que impulsan al público a mostrar rasgos personales que serían reticentes a manifestar en el espacio real, tanto positivos (amabilidad, generosidad) como negativos (ira, odio).
            En primer lugar está el anonimato disociativo. No es fácil identificar a alguien en Internet si solo dispones de su nombre de usuario y correo electrónico. Es posible detectar la dirección IP de un ordenador, pero la mayoría no llega tan lejos e incluso esto se puede ocultar con ciertos métodos. Al no haber nombres en Internet las personas tienden a sentirse menos vulnerables. Se separan las acciones en el espacio real de las del ciberespacio porque cualquier cosa que hagan no tiene repercusiones en el resto de su vida. Se desliga la responsabilidad de esas acciones. Para el tema que nos ocupa esta es la característica que menos nos interesa. En twitter una buena parte de los usuarios utiliza su nombre real, por lo que hay menos anonimato.
            La siguiente característica es la invisibilidad. En la mayoría de espacios de Internet los usuarios no se ven los unos a los otros, y suele darse el caso de que no saben si la otra persona está conectada o no. El usuario no tiene que preocuparse de su aspecto ni de cómo suena lo que dice, ni del aspecto o la reacción física de la otra persona. En una conversación en el espacio real las reacciones de la otra persona, como suspirar, fruncir el ceño o mover la cabeza transmiten desaprobación e indiferencia, e inhiben lo que la gente quiere expresar. La comunicación por texto permite ignorar estos signos. Este rasgo nos interesa, en Twitter se da con el agravante de que las respuestas están limitadas a 140 caracteres, por lo que es aún más difícil expresar ideas complejas y reacciones.
            El tercer rasgo es la asincronicidad. La comunicación en redes sociales es asincrónica, no en tiempo real. Las respuestas a un comentario pueden tardar desde minutos a meses. No tener que lidiar con una reacción inmediata desinhibe a las personas. Pueden volver a la conversación cuando les apetezca oír la respuesta. Esta posibilidad anima a la gente a abrirse y decir cosas sobre sí misma que no diría en el espacio real. En muchos casos promueve desinhibición, tanto positiva como negativa que huye de las normas sociales. Además algunas personas tratan la comunicación asincrónica como una forma de huida: dejan un mensaje personal, emocional u hostil online, porque les parece seguro dejarlo allí en lugar de expresarlo en el espacio real. Twitter tiene este rasgo, así que afecta a nuestro trabajo.
            El cuarto rasgo es la introyección solipística. La falta de comunicación no textual que posee una conversación cara a cara y el uso de plataformas basadas solo en el texto pueden alterar las barreras personales. El mensaje que ha escrito otra persona se puede experimentar como una voz en la cabeza del lector, como si hubiera asimilado otra presencia psicológica. No se conoce la voz ni el aspecto de la otra persona, por lo que se crea un personaje basado en cómo se presenta online y en los deseos del usuario. Este rasgo nos interesa porque nos permite ver que la forma de presentarse en Internet tiene un efecto en lo deshinibidas que son las interacciones de otros usuarios, y en el cariz que toman.
            El quinto es la imaginación disociativa. La capacidad de disociar lo que ocurre online de lo que pasa en el espacio real combinado con el proceso psicológico de crear personajes imaginarios provoca un resultado que magnifica la desinhibición. El usuario puede sentir de forma consciente o inconsciente que los personajes que han “creado” y los de los otros usuarios existen en un espacio diferente, separado de las responsabilidades del espacio real. Se convierte la vida online en un juego con normas diferentes que no se aplican al día a día normal, y que se puede dejar atrás la identidad online apagando el ordenador. Así renuncian a la responsabilidad de lo que ocurre en ese otro “mundo”. Este rasgo nos interesa por el efecto que tiene sobre el sentido de la responsabilidad del usuario. Lo que dicen es un juego entre personas falsas, no tiene repercusiones, por lo que pueden hacer lo que quieran.
            El último rasgo es la minimización del estatus y la autoridad. Las figuras de autoridad expresas su estatus y poder según su forma de vestir, su lenguaje corporal y su entorno. En el ciberespacio estos rasgos desaparecen, y con ellos su impacto. Incluso si se conoce el poder de una figura de autoridad en Internet, allí tiene menos efecto porque todo el mundo tiene las mismas oportunidades de expresar su opinión. Lo que determina la influencia sobre otros en Internet es la capacidad para comunicarse, la persistencia, el interés que susciten en otros usuarios sus ideas y el conocimiento. En Internet hay menos temor a recibir la desaprobación o el castigo de una figura de autoridad, por lo que la gente tiende a expresarse más y a desobedecer. Este rasgo no nos interesa porque no hay figuras de autoridad en el proceso de nuestro trabajo.
            Suler también sugiere que estos rasgos interaccionan con características presentes en los individuos para producir diversos resultados. La intensidad de los sentimientos reprimidos de cada persona afecta a su desinhibición online, y su personalidad determinará cómo de dramáticos serán los cambios.
            Noam Lapidot-Lefler realizó un estudio llamado “Effects of anonymity, invisibility, and lack of eye-contact on toxic online disinhibition” (2011). Estaba enfocado a determinar el factor más determinante a la hora de aumentar la desinhibición online entre tres diferentes: anonimato, invisibilidad y falta de contacto visual. Hicieron discutir a pares de participantes seleccionados de un grupo de 142 a través de un chat online, modificando distintas variables. Los resultados indican que la variable más relevante a la hora de contribuir a los efectos negativos de la desinhibición online es la falta de contacto visual. Este estudio es muy importante para nuestro trabajo, porque en twitter no siempre hay un anonimato perfecto y Lapidot-Lefler demuestra que otros de los factores descritos por Suler que sí que están presentes en esta red social son más importantes.
            No existen estudios sobre twitter como el que estamos haciendo, pero sí que hay otros sobre redes sociales que exploran la desinhibición en los comentarios en Internet. Un estudio de Sarita Yardi Schoenebeck (2013) examina los comentarios de los usuarios en la web YouBeMom.com, enfocada a madres. La investigación, basada en el análisis de comentarios, revela que el anonimato y la desinhibición dan una oportunidad para compartir de forma segura dudas, ansiedades y sentimientos negativos sobre sus vidas, además de simplemente tener alguien con quien hablar del día a día. Están revelando cuestiones privadas a personas totalmente desconocidas, pero el anonimato y la preconcepción de que esos usuarios tienen unas características similares a las propias (por estar utilizando esa web) les permite actuar de forma desinhibida.
            Un estudio de Irfan Chaudhry (2014) muestra tres casos en los que se ha utilizado twitter para examinar tendencias racistas. El primer caso muestra que las ciudades canadienses donde hay más comentarios racistas son aquellas con mayor diversidad de población, y que los tweets expresan opiniones que la mayoría de personas suele mantener en privado, exponiendo un nivel de intolerancia inaudito para el país. El segundo caso revela que, aunque hay una gran cantidad de tweets en inglés que utilizan expresiones racistas por día (14.100 de media), más de la mitad se utilizan de forma solidaria dentro del grupo o descriptiva, cerca de un 10% se utiliza de forma “casual” (sin intentar ofender intencionalmente o sin conocer las connotaciones de la palabra) y solo unos 100 como mucho presentan una amenaza directa de violencia. El tercer caso utilizó datos de los tweets para elaborar un “mapa del odio” en el que se ve la proporción de uso de insultos racistas en Estados Unidos.
            Estos estudios son una muestra de que los efectos de desinhibición se dan en twitter y en otras redes sociales. A partir de estos trabajos comprobaremos la reacción de los usuarios de twitter a insultos a personas con muchos seguidores.

 Metodología

Las redes sociales promueven la desinhibición de los usuarios como resultado de un cúmulo de factores que permiten tal comportamiento. Para poder comprobar cómo afecta esa desinhibición a las discusiones en el entorno de Twitter llevamos a cabo un proceso de análisis durante un periodo mínimo de tiempo. Con este objetivo creamos simultáneamente tres cuentas de Twitter. Éstas han permanecido abiertas con distinto grado de actividad en cada una de ellas durante una semana [lunes 11 - domingo 17 - mayo 2015]. Las tres tenían como misión actuar como un típico troll de internet criticando a una misma persona para generar reacciones tanto positivas como negativas por parte de los usuarios que navegan en esta red social.
En este estudio, se ha escogido para ser objeto de críticas a una persona que ha adquirido una gran fama mundial a través de su oficio de “Youtuber”. En las redes sociales es apodado y conocido como ElRubius, sumando en su cuenta de Twitter más de tres millones de seguidores, con numerosos fans detrás y también algún que otro detractor. De tal forma, su dedicación y el reconocimiento de esta son claves para suscitar alrededor de él numerosos debates y discusiones.
Por otro lado, las tres cuentas de Twitter generadas con el propósito de atacar a este personaje respetan una norma fundamental: no agredir con un vocabulario violento a ningún usuario de Twitter ni a la persona objeto de críticas. A partir de aquí se pueden distinguir algunas diferencias en cada una de ellas:
La cuenta registrada como @Naruto_fan69 no ha llevado a cabo ninguna interacción. Se ha limitado a existir dentro de Twitter sin producir ningún comentario pero teniendo las mismas características que las otras dos. Por su parte, el segundo usuario de Twitter creado se introdujo en la red con el nombre de @Kacashysensei para llevar a cabo un ritmo de interacción media tuiteando una o dos veces al día o quizás ninguna. Por último, la cuenta que lleva por nombre @Saketehbest se ha encargado de interactuar activamente durante las 24 horas del día a lo largo del periodo de investigación. Los usuarios elegidos para comenzar a seguir en los tres registros de Twitter se han escogido al azar para cada una de las cuentas, pero siempre con un mismo patrón: que estas personas fuesen seguidores de la cuenta de ElRubius.
El objetivo principal de este experimento es descubrir cómo se presenta el fenómeno de la desinhibición online en un plazo de tiempo limitado para conocer su duración y consecuencias. Partimos de la hipótesis de que Twitter es un entorno que fomenta la desinhibición personal. Todo ello servirá para poder encontrar, si las hubiere, algunas medidas que frenen el descontrol y carácter irresponsable en la red.

Resultados

Durante seis días estuvimos gestionando tres cuentas de Twitter bajo las normas expuestas en la metodología. En este tiempo no pusimos ningún tuit en la cuenta @Narutofan y por tanto no obtuvimos ninguna interacción. En la cuenta de interacción media utilizamos un lenguaje neutro y educado, pero no tuvimos feedback de ningún usuario de Twitter. Sin embargo en la cuenta de más actividad, @sasketehbest, escribimos cien tuits y recibimos 181 menciones. En un principio obtuvimos respuestas educadas, un total de 16 tuits en los que los usuarios nos hacían ver que lo importante es que ellos se lo pasaran bien viendo los videos (Ejemplo de @Luciemoca). Conforme iba aumentando el volumen de tuits los mensajes dejaron de ser educados y no aportaban nada, solo alargaban la conversación, 105 mensajes neutros. Durante algunos tramos de la discusión los usuarios utilizaban expresiones ofensivas, fueron 60 mensajes con contenido ofensivo, un 33% del total. Entre estos tuits queremos señalar dos, “Te puedo meter una cacerola por el orto Si? Si? Si?” y “Chupame un ovario”. Es importante reseñar que nosotros nunca faltamos al respeto con ninguno de nuestros tuits, es cierto que difamábamos a ElRubius pero nunca con insultos, utilizábamos adjetivos como “farsante” o “fraude” y nos dedicábamos a alargar las conversaciones. En muchas ocasiones insistieron en que dejáramos de mencionarlos, pero aunque nosotros no tuiteáramos ellos seguían hablando entre ellos y no cerraban la conversación pudiendo hacerlo en cualquier momento. En un momento determinado uno de los usuarios incluyó a tres amigos más en la conversación, para que se sumaran a la defensa de ElRubius, entre ellos hacían retuit y favorito en sus mensajes para aumentar su notoriedad.






     A través de los resultados obtenidos hemos observado que el cuarto rasgo de Jonh Suler se cumple. Los usuarios de twitter interpretaban nuestros mensajes como ofensivos e imaginaban que cada comentario lo hacíamos con malicia, por ello se sentían ofendidos y nos atacaban. Al no haber contacto visual entre los usuarios de Twitter y nosotros (la invisibilidad de Noam Lapidot-Lefler), ellos crearon una imagen en sus cabezas. Al ver nuestra foto de perfil y la forma de escribir, con errores ortográficos, pensaron que éramos un niño de 11 o 12 años y utilizaban esta información para atacarnos, la mayoría de veces a nuestra ortografía, una vez utilizaron la serie Naruto para meterse con nosotros y por último nos llamaron “niño rata”, una expresión despectiva para denominar a los chicos que siguen una moda en internet sin ningún criterio.


A pesar de que hemos obtenido resultados satisfactorios hemos tenido ciertos problemas a la hora de realizar este estudio. El primero y más importante es que teníamos moral, es decir, nos costaba alargar las conversaciones y avivar el odio hacia nosotros. No queríamos molestar demasiado y de hecho paramos un par de conversaciones. El segundo problema es que no planteamos demasiado bien el proyecto, lo hicimos en muy poco tiempo y lo ideal sería realizar este experimento con al menos dos semanas y ser más constantes a la hora de tuitear. Y el último problema es que no nos contestaba tanta gente como nosotros esperábamos, a pesar de que los buscábamos y les provocábamos.

Conclusiones

Una semana de investigación y análisis acerca de la desinhibición en Twitter no es demasiado tiempo, pero sí el suficiente para obtener una serie de conclusiones certeras. En la red de comunicación social Twitter, la mayoría de las personas se suelen identificar con su propio nombre e incluso con alguna fotografía propia, por lo que esto facilita saber quién se encuentra detrás de los comentarios. Sin embargo, cuando esto no sucede, como bien decidimos hacer en nuestro caso, los usuarios crean una imagen de la persona que se encuentra al otro lado de la pantalla. De esta forma, al no identificarnos con un nombre propio y utilizar un seudónimo, una fotografía de un personaje de la serie Naruto, y por último, mostrarnos a la gente con un vocabulario lleno de faltas de ortografía se produjo de inmediato el efecto de introspección solipística del que habla John Suler. Así, nuestros seguidores nos asociaron con la imagen de un niño de 11 o 12 años. Si bien de por sí se convierte en tarea fácil imaginar a la persona que se encuentra al otro lado en Twitter, todavía lo es más el hecho de generar discusiones, ira e incluso odio a través de esta red social. La cuestión de encontrarse en un espacio donde es muy fácil enfadar a alguien, bloquearlo después y simplemente huir sin rastro genera que la gente sea más propensa a convertirse en violenta utilizando un vocabulario ofensivo, puesto que existe una probabilidad nula de que ello tenga consecuencias.
Por otro lado, a pesar de no haber generado la interacción deseada, puesto que esperábamos generar entre los usuarios un mayor número de ´tuits´, sí que ha quedado comprobado el hecho de que, una vez iniciado el contacto, debate o discusión con otra persona [en este caso con algún seguidor/a de El Rubius] era realmente complicado acabar con la conversación, puesto que la mayoría de ellas se dedicaban a buscar activamente la confrontación.
A la hora de hablar de los posibles guardianes que sean capaces de frenar situaciones complicadas o violentas que puedan surgir en Twitter es difícil encontrar alguno efectivo y el estudio nos ha llevado a la conclusión de que no hay mejor guardián que aquél que respetan los usuarios, y es que justo en el tiempo en el cual realizamos nuestro análisis, ElRubius publicó un tuit comentando que no hay por qué enfadarse con nadie, transmitiendo un mensaje pacífico a todos sus fans y seguidores.
Por último, se ha podido comprobar que el grado de desinhibición que pueden alcanzar las personas a través de esta red social puede ser muy alto, pero también se ha llegado a la determinación de que Twitter es un red social más personal de lo que en realidad parece, es decir, no se separa tanto la persona real de la online. Durante nuestro periodo de investigación una chica nos habló por privado para decir que a causa de nuestros comentarios estaba discutiendo con una amiga suya, por lo que la pelea con nosotros estaba llegando más allá del espacio afectando a su propia vida personal.
Al tener en cuenta todo lo anterior se puede determinar que Twitter es una clara arma, excusa o herramienta de desinhibición de la persona, que en determinados casos extremos podría llegar a desarrollarse actitudes propias de la cibercriminalidad.


Bibliografía
Suler, J. (2004). The Online Disinhibition Effect. Cyber Psychology & Behavior, volumen 7, número 3, 321-326


Yardi Schoenebeck, S (2013). The Secret Life of Online Moms: Anonymity and Disinhibition on YouBeMom.com


Lapidot-Lefler, N & Barak, A (2011). Effects of anonymity, invisibility, and lack of eye-contact on toxic online disinhibition


Miró Llinares, F (2011). La oportunidad criminal en el ciberespacio: Aplicación y desarrollo de la teoría de las actividades cotidianas para la prevención del cibercrimen. Revista Electrónica de Ciencia Penal y Criminología, 13-07, 07.1-07.55, ISSN 1695-0194



REALIZADO POR: LUCÍA ORTS SELLERS, JORGE SALINAS MOROTE Y MIGUEL TORREGROSA MORALES

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