CIBERCRIMINALIDAD: DESINHIBICIÓN EN TWITTER
Introducción
Internet es un entorno
que permite a las personas, gracias al anonimato y a la distancia física con
otros usuarios, actuar de forma más desinhibida. Esta posibilidad tiene
resultados positivos en algunas personas, permitiendo que actúen con más
generosidad y amabilidad. Pero en otras, aviva actitudes negativas que en su
vida diaria mantienen ocultas. Y la desinhibición, junto a la posibilidad de alcanzar a muchas personas con
pocas acciones y mensajes, multiplica el riesgo de cometer crímenes en
Internet.
Queremos
comprobar si esta desinhibición afecta a la forma en que las personas discuten
en Internet a partir de la creación de tres cuentas de Twitter. Esta red social
se caracteriza por tener una estructura basada en seguidores (no eres “amigo”
de las personas que sigues, simplemente te interesa lo que dicen y producen) y
porque solo se pueden escribir 140 caracteres en cada mensaje. Esta brevedad
impuesta no permite conversaciones elaboradas y lógicas, solo da para
respuestas cortas y contundentes.
Para llevar a cabo esta
investigación hemos elegido como objetivo la comunidad de seguidores de
ElRubius en twitter. ElRubius es el youtuber más famoso de España, y se dedica
a producir vídeos de humor sobre videojuegos. Tiene 11 millones de
subscriptores en Youtube y 3,37 millones de seguidores en Twitter. Muchos de
sus fans lo idolatran, y otros que también le siguen de cerca, lo odian. Todas
estas características lo convierten en una persona polémica objeto de debates y
discusiones. Así, se pretende generar mediante Twitter el mayor número de
reacciones posibles para después valorarlas y estudiarlas de forma cuantitativa
y cualitativa, dando una mayor prioridad a este segundo análisis.
El resultado del ensayo
debe servir para marcar una serie de medidas preventivas que impidan que la
libre conducta de actuación generada en la red termine convirtiéndose en
conductas criminales.
Marco teórico
Hemos
recogido investigación sobre diversos campos. En primer lugar, sobre el
cibercrimen en general, cómo funciona y cómo se le aplican las teorías
criminológicas. Después hemos buscado información sobre cómo el entorno de
Internet reduce las inhibiciones de los usuarios a la hora de actuar y de
comunicarse. Finalmente, hemos seleccionado estudios sobre datos de comentarios
en Twitter y en otras plataformas de comunicación social para tener un marco de
referencia.
Para
este trabajo es necesario considerar las características únicas del
ciberespacio como lugar de oportunidad para el crimen, y los ajustes que se
deben realizar a la teoría criminológica para analizarlo correctamente.
Fernando Miró Llinares hace un análisis de este tema en su artículo “La
oportunidad criminal en el ciberespacio” y sugiere una forma alternativa de
aplicar la Teoría de las Actividades Cotidianas (TAC).
Según
Miró, el ciberespacio se diferencia del espacio real en que la distancia no es
un factor que influya en la oportunidad criminal. Una acción en el ciberespacio
tiene consecuencias instantáneas al otro lado del mundo. El tiempo también
funciona de forma diferente, es necesario mucho menos para la comunicación
entre víctima y autor. Además los actos son perennes, algo que un criminal haya
dejado en el ciberespacio sigue en él y es muy difícil hacerlo desaparecer, mientras
que en el espacio real los actos son instantáneos y caducos.
En
el ciberespacio no existen fronteras, es transnacional. No hay censura y apenas
hay barreras a la comunicación. Además no está centralizado, la desaparición de
parte de los nodos no afectaría al resto y no hay órganos de control efectivos
que puedan ejercer filtros a la información (los que imponen los Estados se
pueden evitar). Así mismo, seguir los datos de un delito en la red, aunque más
fácil de lo que solía ser gracias a la identificación de las direcciones IP,
sigue siendo muy compleja por el uso de cibercafés, redes wifi abiertas
y otras formas de preservar el anonimato. Otro problema es que la innovación
constante de la tecnología relacionada con Internet hace menos eficaces las
barreras de protección porque surgen formas de superarlas más rápidamente. Este
veloz desarrollo hace que el derecho no pueda seguir el ritmo del contexto
social. Todos estos factores determinan cómo se produce el crimen en el
ciberespacio.
Miró
afirma que el cibercrimen contiene los mismos elementos que el delito según la
TAC, es necesario “un delincuente capacitado y motivado para el delito, un
objetivo o víctima adecuado y la ausencia de un guardián capaz”, pero se ven
modificados por las características únicas del ciberespacio. El delincuente se
siente en menos riesgo y tiene más posibilidades de cometer delitos en el
ciberespacio. Al haber menos barreras, el potencial de contacto entre autor y
víctima es mayor y se elimina la exigencia de proximidad para perpetrar el
delito. Cuando todo sucede en un espacio virtual se reducen los recursos
necesarios para provocar daños y se multiplican los efectos de los que se
emplean. Además la distancia física aumenta la dificultad de identificar y
capturar al delincuente, reduce la conciencia de ilicitud y minimiza la
percepción de legitimidad que se puede tener de la norma que se está
incumpliendo.
La
víctima también cuenta con alguna ventaja. En el espacio físico todos sus
bienes están en riesgo a la hora de que se produzca el delito. Por el
contrario, en el ciberespacio puede eliminar bienes del ámbito de ataque
simplemente no incorporándolos a Internet. Esto no siempre es posible, ya que
acciones muy simples pueden poner en riesgo, cuentas (incluir su número en un
correo electrónico) o el honor y la intimidad (poner fotos en Internet). Según
Miró, la necesidad de introducir un bien en el ciberespacio impide que se pueda
aplicar las condiciones para el crimen de Felson recogidas en el acrónimo VIVA
(valor, inercia, visibilidad y accesibilidad). No se cumplen accesibilidad e
inercia (resistencia a la apropiación) porque es muy fácil mover archivos por
Internet, y la visibilidad funciona de forma diferente. Para que algo sea
visible es necesario que interaccione con otros elementos, por lo que a pesar
de que Internet es un espacio público muchas cosas pasan desapercibidas. Miró
sugiere una fórmula diferente, la IVI (Introducción, Valor e Interacción),
donde el único elemento que permanece es el valor.
Finalmente,
los guardianes capaces también cambian en Internet. Como tales, existen en
zonas muy limitadas, al no haber una autoridad central. La mayoría de
guardianes son los que pone el propio usuario: antivirus, antispyware, firewall,
etc. El problema es que la rápida evolución de Internet hace que los bienes
susceptibles de sufrir ataques y las herramientas para cometerlos cambian
constantemente, por lo que los guardianes pierden su eficacia.
La
investigación de Fernando Miró Llinares nos sirve para darnos cuenta de que
Internet funciona de forma muy diferente al espacio real. La falta de contacto
físico entre los interlocutores y el anonimato juegan un papel fundamental a la
hora de promover conductas que muchas personas no llevarían a cabo en la vida
real. Y la naturaleza de Internet permite que puedan tener contacto con
individuos con los que nunca se habría encontrado, y que sus mensajes tengan
una mayor repercusión al quedar registrados en webs y redes sociales. La gente
se comporta de forma diferente en Internet, más desinhibida, y se comunica más
rápido, más lejos y con más difusión de sus mensajes de lo que se solía creer
posible
John
Suler describe en “El efecto de desinhibición online” (2004) seis factores de
Internet que impulsan al público a mostrar rasgos personales que serían
reticentes a manifestar en el espacio real, tanto positivos (amabilidad,
generosidad) como negativos (ira, odio).
En
primer lugar está el anonimato disociativo. No es fácil identificar a alguien
en Internet si solo dispones de su nombre de usuario y correo electrónico. Es
posible detectar la dirección IP de un ordenador, pero la mayoría no llega tan
lejos e incluso esto se puede ocultar con ciertos métodos. Al no haber nombres
en Internet las personas tienden a sentirse menos vulnerables. Se separan las
acciones en el espacio real de las del ciberespacio porque cualquier cosa que
hagan no tiene repercusiones en el resto de su vida. Se desliga la
responsabilidad de esas acciones. Para el tema que nos ocupa esta es la
característica que menos nos interesa. En twitter una buena parte de los
usuarios utiliza su nombre real, por lo que hay menos anonimato.
La
siguiente característica es la invisibilidad. En la mayoría de espacios de
Internet los usuarios no se ven los unos a los otros, y suele darse el caso de
que no saben si la otra persona está conectada o no. El usuario no tiene que
preocuparse de su aspecto ni de cómo suena lo que dice, ni del aspecto o la
reacción física de la otra persona. En una conversación en el espacio real las
reacciones de la otra persona, como suspirar, fruncir el ceño o mover la cabeza
transmiten desaprobación e indiferencia, e inhiben lo que la gente quiere
expresar. La comunicación por texto permite ignorar estos signos. Este rasgo
nos interesa, en Twitter se da con el agravante de que las respuestas están
limitadas a 140 caracteres, por lo que es aún más difícil expresar ideas
complejas y reacciones.
El
tercer rasgo es la asincronicidad. La comunicación en redes sociales es
asincrónica, no en tiempo real. Las respuestas a un comentario pueden tardar
desde minutos a meses. No tener que lidiar con una reacción inmediata desinhibe
a las personas. Pueden volver a la conversación cuando les apetezca oír la
respuesta. Esta posibilidad anima a la gente a abrirse y decir cosas sobre sí
misma que no diría en el espacio real. En muchos casos promueve desinhibición,
tanto positiva como negativa que huye de las normas sociales. Además algunas
personas tratan la comunicación asincrónica como una forma de huida: dejan un
mensaje personal, emocional u hostil online, porque les parece seguro dejarlo
allí en lugar de expresarlo en el espacio real. Twitter tiene este rasgo, así
que afecta a nuestro trabajo.
El
cuarto rasgo es la introyección solipística. La falta de comunicación no
textual que posee una conversación cara a cara y el uso de plataformas basadas
solo en el texto pueden alterar las barreras personales. El mensaje que ha
escrito otra persona se puede experimentar como una voz en la cabeza del
lector, como si hubiera asimilado otra presencia psicológica. No se conoce la
voz ni el aspecto de la otra persona, por lo que se crea un personaje basado en
cómo se presenta online y en los deseos del usuario. Este rasgo nos interesa
porque nos permite ver que la forma de presentarse en Internet tiene un efecto
en lo deshinibidas que son las interacciones de otros usuarios, y en el cariz
que toman.
El
quinto es la imaginación disociativa. La capacidad de disociar lo que ocurre
online de lo que pasa en el espacio real combinado con el proceso psicológico
de crear personajes imaginarios provoca un resultado que magnifica la
desinhibición. El usuario puede sentir de forma consciente o inconsciente que
los personajes que han “creado” y los de los otros usuarios existen en un
espacio diferente, separado de las responsabilidades del espacio real. Se convierte
la vida online en un juego con normas diferentes que no se aplican al día a día
normal, y que se puede dejar atrás la identidad online apagando el ordenador.
Así renuncian a la responsabilidad de lo que ocurre en ese otro “mundo”. Este
rasgo nos interesa por el efecto que tiene sobre el sentido de la
responsabilidad del usuario. Lo que dicen es un juego entre personas falsas, no
tiene repercusiones, por lo que pueden hacer lo que quieran.
El
último rasgo es la minimización del estatus y la autoridad. Las figuras de
autoridad expresas su estatus y poder según su forma de vestir, su lenguaje
corporal y su entorno. En el ciberespacio estos rasgos desaparecen, y con ellos
su impacto. Incluso si se conoce el poder de una figura de autoridad en
Internet, allí tiene menos efecto porque todo el mundo tiene las mismas
oportunidades de expresar su opinión. Lo que determina la influencia sobre
otros en Internet es la capacidad para comunicarse, la persistencia, el interés
que susciten en otros usuarios sus ideas y el conocimiento. En Internet hay
menos temor a recibir la desaprobación o el castigo de una figura de autoridad,
por lo que la gente tiende a expresarse más y a desobedecer. Este rasgo no nos
interesa porque no hay figuras de autoridad en el proceso de nuestro trabajo.
Suler
también sugiere que estos rasgos interaccionan con características presentes en
los individuos para producir diversos resultados. La intensidad de los
sentimientos reprimidos de cada persona afecta a su desinhibición online, y su
personalidad determinará cómo de dramáticos serán los cambios.
Noam
Lapidot-Lefler realizó un estudio llamado “Effects of anonymity, invisibility,
and lack of eye-contact on toxic online disinhibition” (2011). Estaba enfocado
a determinar el factor más determinante a la hora de aumentar la desinhibición
online entre tres diferentes: anonimato, invisibilidad y falta de contacto
visual. Hicieron discutir a pares de participantes seleccionados de un grupo de
142 a través de un chat online, modificando distintas variables. Los resultados
indican que la variable más relevante a la hora de contribuir a los efectos
negativos de la desinhibición online es la falta de contacto visual. Este
estudio es muy importante para nuestro trabajo, porque en twitter no siempre hay
un anonimato perfecto y Lapidot-Lefler demuestra que otros de los factores
descritos por Suler que sí que están presentes en esta red social son más
importantes.
No
existen estudios sobre twitter como el que estamos haciendo, pero sí que hay
otros sobre redes sociales que exploran la desinhibición en los comentarios en
Internet. Un estudio de Sarita Yardi Schoenebeck (2013) examina los comentarios
de los usuarios en la web YouBeMom.com, enfocada a madres. La investigación,
basada en el análisis de comentarios, revela que el anonimato y la
desinhibición dan una oportunidad para compartir de forma segura dudas,
ansiedades y sentimientos negativos sobre sus vidas, además de simplemente
tener alguien con quien hablar del día a día. Están revelando cuestiones
privadas a personas totalmente desconocidas, pero el anonimato y la
preconcepción de que esos usuarios tienen unas características similares a las
propias (por estar utilizando esa web) les permite actuar de forma desinhibida.
Un
estudio de Irfan Chaudhry (2014) muestra tres casos en los que se ha utilizado
twitter para examinar tendencias racistas. El primer caso muestra que las
ciudades canadienses donde hay más comentarios racistas son aquellas con mayor
diversidad de población, y que los tweets expresan opiniones que la mayoría de
personas suele mantener en privado, exponiendo un nivel de intolerancia
inaudito para el país. El segundo caso revela que, aunque hay una gran cantidad
de tweets en inglés que utilizan expresiones racistas por día (14.100 de
media), más de la mitad se utilizan de forma solidaria dentro del grupo o
descriptiva, cerca de un 10% se utiliza de forma “casual” (sin intentar ofender
intencionalmente o sin conocer las connotaciones de la palabra) y solo unos 100
como mucho presentan una amenaza directa de violencia. El tercer caso utilizó
datos de los tweets para elaborar un “mapa del odio” en el que se ve la
proporción de uso de insultos racistas en Estados Unidos.
Estos
estudios son una muestra de que los efectos de desinhibición se dan en twitter
y en otras redes sociales. A partir de estos trabajos comprobaremos la reacción
de los usuarios de twitter a insultos a personas con muchos seguidores.
Metodología
Las redes sociales
promueven la desinhibición de los usuarios como resultado de un cúmulo de
factores que permiten tal comportamiento. Para poder comprobar cómo afecta esa
desinhibición a las discusiones en el entorno de Twitter llevamos a cabo un
proceso de análisis durante un periodo mínimo de tiempo. Con este objetivo
creamos simultáneamente tres cuentas de Twitter. Éstas han permanecido abiertas
con distinto grado de actividad en cada una de ellas durante una semana [lunes
11 - domingo 17 - mayo 2015]. Las tres tenían como misión actuar como un típico
troll de internet criticando a una misma persona para generar reacciones tanto
positivas como negativas por parte de los usuarios que navegan en esta red
social.
En este estudio, se ha
escogido para ser objeto de críticas a una persona que ha adquirido una gran
fama mundial a través de su oficio de “Youtuber”. En las redes sociales es
apodado y conocido como ElRubius, sumando en su cuenta de Twitter más de tres
millones de seguidores, con numerosos fans detrás y también algún que otro
detractor. De tal forma, su dedicación y el reconocimiento de esta son claves
para suscitar alrededor de él numerosos debates y discusiones.
Por otro lado, las tres
cuentas de Twitter generadas con el propósito de atacar a este personaje
respetan una norma fundamental: no agredir con un vocabulario violento a ningún
usuario de Twitter ni a la persona objeto de críticas. A partir de aquí se
pueden distinguir algunas diferencias en cada una de ellas:
La cuenta registrada
como @Naruto_fan69 no ha llevado a cabo ninguna interacción. Se ha limitado a
existir dentro de Twitter sin producir ningún comentario pero teniendo las
mismas características que las otras dos. Por su parte, el segundo usuario de
Twitter creado se introdujo en la red con el nombre de @Kacashysensei para
llevar a cabo un ritmo de interacción media tuiteando una o dos veces al día o
quizás ninguna. Por último, la cuenta que lleva por nombre @Saketehbest se ha
encargado de interactuar activamente durante las 24 horas del día a lo largo
del periodo de investigación. Los usuarios elegidos para comenzar a seguir en
los tres registros de Twitter se han escogido al azar para cada una de las
cuentas, pero siempre con un mismo patrón: que estas personas fuesen seguidores
de la cuenta de ElRubius.
El objetivo principal de
este experimento es descubrir cómo se presenta el fenómeno de la desinhibición
online en un plazo de tiempo limitado para conocer su duración y consecuencias.
Partimos de la hipótesis de que Twitter es un entorno que fomenta la
desinhibición personal. Todo ello servirá para poder encontrar, si las hubiere,
algunas medidas que frenen el descontrol y carácter irresponsable en la red.
Resultados
Durante seis días
estuvimos gestionando tres cuentas de Twitter bajo las normas expuestas en la
metodología. En este tiempo no pusimos ningún tuit en la cuenta @Narutofan y
por tanto no obtuvimos ninguna interacción. En la cuenta de interacción media
utilizamos un lenguaje neutro y educado, pero no tuvimos feedback de ningún
usuario de Twitter. Sin embargo en la cuenta de más actividad, @sasketehbest,
escribimos cien tuits y recibimos 181 menciones. En un principio obtuvimos
respuestas educadas, un total de 16 tuits en los que los usuarios nos hacían
ver que lo importante es que ellos se lo pasaran bien viendo los videos
(Ejemplo de @Luciemoca). Conforme iba aumentando el volumen de tuits los
mensajes dejaron de ser educados y no aportaban nada, solo alargaban la conversación,
105 mensajes neutros. Durante algunos tramos de la discusión los usuarios
utilizaban expresiones ofensivas, fueron 60 mensajes con contenido ofensivo, un
33% del total. Entre estos tuits queremos señalar dos, “Te puedo meter una
cacerola por el orto Si? Si? Si?” y “Chupame un ovario”. Es importante reseñar
que nosotros nunca faltamos al respeto con ninguno de nuestros tuits, es cierto
que difamábamos a ElRubius pero nunca con insultos, utilizábamos adjetivos como
“farsante” o “fraude” y nos dedicábamos a alargar las conversaciones. En muchas
ocasiones insistieron en que dejáramos de mencionarlos, pero aunque nosotros no
tuiteáramos ellos seguían hablando entre ellos y no cerraban la conversación
pudiendo hacerlo en cualquier momento. En un momento determinado uno de los
usuarios incluyó a tres amigos más en la conversación, para que se sumaran a la
defensa de ElRubius, entre ellos hacían retuit y favorito en sus mensajes para
aumentar su notoriedad.
A través de los
resultados obtenidos hemos observado que el cuarto rasgo de Jonh Suler se
cumple. Los usuarios de twitter interpretaban nuestros mensajes como ofensivos
e imaginaban que cada comentario lo hacíamos con malicia, por ello se sentían
ofendidos y nos atacaban. Al no haber contacto visual entre los usuarios de
Twitter y nosotros (la invisibilidad de Noam Lapidot-Lefler), ellos crearon una
imagen en sus cabezas. Al ver nuestra foto de perfil y la forma de escribir,
con errores ortográficos, pensaron que éramos un niño de 11 o 12 años y
utilizaban esta información para atacarnos, la mayoría de veces a nuestra
ortografía, una vez utilizaron la serie Naruto para meterse con nosotros y por
último nos llamaron “niño rata”, una expresión despectiva para denominar a los
chicos que siguen una moda en internet sin ningún criterio.
A pesar de que hemos
obtenido resultados satisfactorios hemos tenido ciertos problemas a la hora de
realizar este estudio. El primero y más importante es que teníamos moral, es
decir, nos costaba alargar las conversaciones y avivar el odio hacia nosotros.
No queríamos molestar demasiado y de hecho paramos un par de conversaciones. El
segundo problema es que no planteamos demasiado bien el proyecto, lo hicimos en
muy poco tiempo y lo ideal sería realizar este experimento con al menos dos
semanas y ser más constantes a la hora de tuitear. Y el último problema es que
no nos contestaba tanta gente como nosotros esperábamos, a pesar de que los
buscábamos y les provocábamos.
Conclusiones
Una semana de
investigación y análisis acerca de la desinhibición en Twitter no es demasiado
tiempo, pero sí el suficiente para obtener una serie de conclusiones certeras.
En la red de comunicación social Twitter, la mayoría de las personas se suelen
identificar con su propio nombre e incluso con alguna fotografía propia, por lo
que esto facilita saber quién se encuentra detrás de los comentarios. Sin
embargo, cuando esto no sucede, como bien decidimos hacer en nuestro caso, los
usuarios crean una imagen de la persona que se encuentra al otro lado de la
pantalla. De esta forma, al no identificarnos con un nombre propio y utilizar
un seudónimo, una fotografía de un personaje de la serie Naruto, y por último,
mostrarnos a la gente con un vocabulario lleno de faltas de ortografía se
produjo de inmediato el efecto de introspección solipística del que habla John
Suler. Así, nuestros seguidores nos asociaron con la imagen de un niño de 11 o
12 años. Si bien de por sí se convierte en tarea fácil imaginar a la persona que se encuentra al otro lado en
Twitter, todavía lo es más el hecho de generar
discusiones, ira e incluso odio a través de esta red social. La cuestión
de encontrarse en un espacio donde es muy fácil enfadar a alguien, bloquearlo
después y simplemente huir sin rastro genera que la gente sea más propensa a
convertirse en violenta utilizando un vocabulario ofensivo, puesto que existe
una probabilidad nula de que ello tenga consecuencias.
Por otro lado, a pesar de no haber
generado la interacción deseada, puesto que esperábamos generar entre los
usuarios un mayor número de ´tuits´, sí que ha quedado comprobado el hecho de
que, una vez iniciado el contacto, debate o discusión con otra persona [en este
caso con algún seguidor/a de El Rubius] era realmente complicado acabar con la
conversación, puesto que la mayoría de ellas se dedicaban a buscar activamente la confrontación.
A la hora de hablar de
los posibles guardianes que sean capaces de frenar situaciones complicadas o
violentas que puedan surgir en Twitter es difícil encontrar alguno efectivo y
el estudio nos ha llevado a la conclusión de que no hay mejor guardián que aquél que respetan los usuarios, y es
que justo en el tiempo en el cual realizamos nuestro análisis, ElRubius publicó
un tuit comentando que no hay por qué enfadarse con nadie, transmitiendo un
mensaje pacífico a todos sus fans y seguidores.
Por último, se ha podido comprobar que el
grado de desinhibición que pueden alcanzar las personas a través de esta red
social puede ser muy alto, pero también se ha llegado a la determinación de que
Twitter es un red social
más personal de lo que en realidad parece, es decir, no se separa tanto la persona real de la online. Durante nuestro
periodo de investigación una chica nos habló por privado para decir que a causa
de nuestros comentarios estaba discutiendo con una amiga suya, por lo que la
pelea con nosotros estaba llegando más allá del espacio afectando a su propia
vida personal.
Al tener en cuenta todo
lo anterior se puede determinar que Twitter es una clara arma, excusa o
herramienta de desinhibición de la persona, que en determinados casos extremos
podría llegar a desarrollarse actitudes propias de la cibercriminalidad.
Bibliografía
Suler, J. (2004). The Online Disinhibition
Effect. Cyber Psychology & Behavior, volumen 7, número 3, 321-326
Yardi Schoenebeck, S (2013). The Secret
Life of Online Moms: Anonymity and Disinhibition on YouBeMom.com
Lapidot-Lefler, N & Barak, A (2011).
Effects of anonymity, invisibility, and lack of eye-contact on toxic online
disinhibition
Miró Llinares, F (2011). La oportunidad
criminal en el ciberespacio: Aplicación y desarrollo de la teoría de las
actividades cotidianas para la prevención del cibercrimen. Revista
Electrónica de Ciencia Penal y Criminología, 13-07, 07.1-07.55, ISSN
1695-0194
REALIZADO POR: LUCÍA ORTS SELLERS, JORGE SALINAS MOROTE Y MIGUEL TORREGROSA MORALES







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