domingo, 24 de mayo de 2015

#Lectura 2: Miedo al delito


Serrano y Váquez (2007) definen el miedo al delito como el temor de los ciudadanos a ser personalmente victimas de la delincuencia, lo diferencian así de la inseguridad ciudadana, que es el miedo al crimen como problema social, un concepto más genérico.  

El miedo de los ciudadanos a ser atacados se ha incrementado los últimos años en España según las encuestas, método que normalmente  usan para medirlo.   Sin embargo, la metodología para saber qué grado de temor a ser atacado tiene la población no es cien por cien fiable, y los estudiosos buscan cómo hacerlo de forma rigurosa. 

Primero el concepto en sí de temor ante el crimen habría que dividirlo según la tipologia del delito y el individuo (sexo y edad). Por ejemplo una mujer joven temerá más una violación que un hombre o una señora más senil. Igual que alguien con grandes cantidades de dinero tendrá más miedo a que le roben que una persona más pobre. Entonces, hay que establecer sectores de población más temerosos de unos crímenes que de otros. 

Una vez seleccionados se inician los test al mayor número de personas posibles. Un buen método sería usar cuestiones emocionales o relacionadas con sus experiencias, en vez de preguntar directamente sí tienen miedo a tal cosa. Los encuestados responderán en base a lo que han vivido o sentido y estos resultados serán más fiables en el análisis final.  Esta sería una idea de modo de calcular qué porcentaje de terror de los ciudadanos de ser ser atacados. 

Los resultados de la sensación del público luego hay que compararlos con la realidad. A veces la gente está muy insegura ante un entorno bastante seguro, aquí se debería intervenir con medidas que reduzcan ese miedo, pero, ¿realmente le conviene a todos los poderes que la gente sepa que está a salvo?. En el caso de que sea al revés,  los ciudadanos se encuentren seguros en un entorno hostil, hay que hacerles saber del peligro que corren.  

Luego, también existe la opción de que la población sepa que hay un nivel alto de peligro cuando este existe. Pero, la situación ideal, sin duda, es aquella en la que no hay ningún problema y todo el mundo vive seguro porque se ha reducido la criminalidad. 

A día de hoy, es preciso tener la información correcta para poder operar de un modo u otro con las personas y que estos puedan reaccionar ante un posible ataque. Pero para que dichos datos sean verídicos hay que obtenerlos de la forma correcta y en eso están los investigadores y sociólogos de la materia de criminalidad y sociedad, intentan dar con la fórmula correcta para saber quién el grado de pavor entre la población. 





No hay comentarios:

Publicar un comentario