jueves, 14 de mayo de 2015

#Lectura 2: El miedo es su mensaje
Por Míriam Garví

Curioso el funcionamiento de la alarma social, del miedo al delito, de la inseguridad ciudadana, que parece en muchos casos alimentada por encima de la realidad por los medios de comunicación. Terminan por inculcarnos el miedo como una parte de vivir en comunidad. El miedo termina siendo parte de su mensaje. Miedo a votar a partidos políticos nuevos. Miedo a viajar a ciertos países que se convierten en “tierra hostil”, y por supuesto, miedo a deambular por nuestras calles. Ahorran así trabajo a quienes debieran protegernos a altas horas de la noche, invitándonos a permanecer en la tranquilidad de nuestros hogares, y por supuesto, imponen un gran apoyo a quienes crean unas leyes en nuestro país de penas de hasta 30 años. Somos un país con un grado de delincuencia relativamente bajo, y por el contrario, con las penas más duras del ámbito europeo. Somos una población altamente sugestionable, y altamente hipnotizada por lo que nos dicen hemos de creer en los informativos. El caso que apuntan los autores de la lectura “Problemas de medición de miedo al delito” muestra que en el País Vasco, la tasa de delincuencia es la misma desde hace diez años, y sin embargo, los periódicos y los medios audiovisuales, no dejan de salpicarnos con sus titulares de “creciente inseguridad”. Como ya he dicho, supongo que se trata de un caso de protección de las leyes que nos ha tocado seguir. De algún modo habrá que justificar la superpoblación de nuestras cárceles, el endurecimiento de las penas, que de hecho, aún quieren aumentar con la nueva reforma del código penal.

Sin embargo, es tiempo de abrir los ojos y dejar de digerir todo lo que nos lanzan desde las cadenas como cierto. Es tiempo de pedir datos, de exigir pruebas. Y de no dejarnos engañar por quienes siempre se han creído con derecho a dictar nuestros pensamientos a golpe de Telepromter. 

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