viernes, 22 de mayo de 2015


La educación es la solución

Normalmente, las campañas de concienciación ciudadana son impactantes y tienen como principal objetivo captar la atención de la población. Las empresas quieren sensibilizar a las personas, a cualquier modo y sin darse cuenta de las consecuencias que conllevan.

En mi opinión, no todos perciben el campo de la misma forma. Es por ello que se crean inconvenientes y el anuncio que se transmite crea controversia y numerosas críticas, en las cuales sale a la luz la intención de la campaña, y sobre todo, los aspectos que se quieren mejorar en la sociedad.

En la lectura de "Construcción cultural y prevención criminal publicista", concretamente en la campaña de organismo público Pennsylvania Liquor Control Board, que está dirigida a los jóvenes y a prevenir el exceso de alcohol, es lo que ha ocurrido. Ya que, se está vinculando el estar achispado con el riesgo de ser víctima de una violación.

En dicha representación se evidencia una imagen que sugiere que se ha realizado una agresión a una mujer, unida a las palabras “Ella no quería, pero no pudo decir que no. Cuando tus amigos beben pueden acabar tomando malas decisiones, como irse a casa con alguien que no conocen. Decisiones como esas les hacen vulnerables a peligros como una violación. Ayuda a tus amigos a mantener el control y estar seguros”. Esta campaña no está ayudando a prevenir. Todo lo contrario. Está afectando a la dignidad de las mujeres, puesto que se da a entender que la culpable de la violación es la propia víctima. Lo que implica cierto temor a la hora de que las féminas salgan a la calle, sobre todo por parte de los padres.

Se sabe que la familia, la escuela o la policía son los encargados de que los jóvenes cumplan las normas de manera libre u obligatoria. Y la socialización, la prevención y la represión son las tácticas a través de las cuales se manifiesta el control social. La televisión es una de las protagonistas en la prevención debido a su carácter colectivo. Además, es una buena estrategia para realizar campañas publicitarias no sólo contra el delito, sino contra conductas establecidas, como el consumo de drogas, la promiscuidad en las relaciones sexuales, etc, siempre que se realicen de una forma correcta.

Actualmente somos una sociedad de mayor exposición a los medios y la mayoría de las veces son estos los que establecen nuestro criterio. Muchos informativos están llenos de sensacionalismo unido a la cobertura de la violencia real o imaginada que ha sido reforzada por las imágenes de la televisión. Es por ello, que no nos debemos dejar influenciar ya que, sólo mediante la educación se previenen estos casos.

Por este motivo, hay que establecer mecanismos que impidan a los medios convertirse en instrumentos involuntarios de propaganda, ya que no es solo la cobertura informativa la que promueve la violencia. El principal daño a nuestra sociedad está en los contenidos de su programación, en las novelas o los reality shows donde se muestra la ignorancia de nuestra sociedad con problemas que no se resuelven y describen la falta de valores. 

Hay que hacer una revisión de todo el monopolio televisivo, que tampoco se tenga que convertir solo en una programación educativa y cultural, pero sí en una programación de calidad y entretenida en la que se cuiden sus contenidos. 

Lectura 1
Inma Sevilla

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