Introducción
Los medios
de comunicación han expandido diversos términos criminológicos como asesino en
serie o psicópata. Pero, ¿realmente se están usando estos correctamente o estos
se confunden entre ellos?. El problema de que la prensa muestre los conceptos
incorrectos es que equivoca al público e incluso a investigadores del crimen.
Al confundirse la sociedad en general puede quedar impune gente que no lo es.
Para
comenzar este trabajo realizamos una encuesta para comprobar si nuestro
entorno sabía distinguir entre un psicópata y un psicótico. Con esto veríamos
como sí se confunden socialmente estos conceptos. Las cuestiones fueron
3: ¿es lo mismo un psicópata que un psicótico?, ¿es el psicópata un “loco” (una
creencia muy común que queríamos desmontar)? y ¿qué entiende usted por
psicópata?. Respondieron 54 personas, de ellas 37 dijeron que el psicópata “no”
está “loco”, pero en la definición de psicópata argumentaban que tenía algún
tipo de trastorno mental o social que le llevaba a cometer crímenes. Por
lo tanto en la cuestión de la locura puede que no respondieran que sí por
sonarle peyorativa la palabra “loco” y teniendo en cuenta que estaban en un
contexto formal no queda correcto decir eso. Por lo tanto a la mayoría si les
parece que los psicópatas tienen un desvarío mental, cosa que no es, porque son
muy conscientes de sus actos y deciden si asesinar o no.
Tras la
encuesta con esta pequeña muestra de población nos decidimos por definir
de forma clara y precisa los conceptos básicos de la perfilación criminal,
clasificación tipológica de los responsables del crimen. Nuestro objetivo es
dejar claros los límites entre los diferentes asesinos, ya que a cada uno le
corresponde una pena diferente y tiene menos o más responsabilidad según el
grado de implicación consciente en el acto. Para complementar añadimos algunos
ejemplos de asesinos famosos.
Nuestra
objetivo es trabajar con los conceptos verídicos que se han creado
históricamente en criminología para se tengan en cuenta a la hora de trabajar
con ellos en los medios de comunicación y no los trasmitan mal a la población.
Pues hay una famosa frase que dice: “Sino está en los medios, no existe”. Los
medios crean estereotipos y perfiles sociales a veces erróneos y
contradictorios con los estudios de las ciencias sociales.
Marco Teórico
La perfilación
criminal es una técnica de investigación criminológica basada en el
estudio de los diferentes patrones de conducta de agresores conocidos. A
través de este análisis conductual se crean tipologías de asesinos que se
aplicarán a los casos sin resolver.
El
trabajo de los perfiles criminales se divide en dos procedimientos. Uno
de ellos es el inductivo, en el que se analiza la conducta de los delincuentes
que ya han sido descubiertos. Este nos servirá de base para la posterior
investigación de otros asesinatos. El método inductivo abarca al sujeto
completamente, su estilo de vida, sus características biológicas y
psicológicas, su entorno, hábitos y filosofía de vida.
El otro
procedimiento es el deductivo, que consiste en aplicar los conocimientos
obtenidos del anterior a casos prácticos para orientar la investigación del
crimen hacia su responsable. Las pruebas del lugar nos guiarán hacia un tipo de
persona u otra, así los criminólogos descartaran otras opciones e irán
reduciendo el número de sospechosos, y con esto se irán acercando al asesino
poco a poco.
La
importancia de tener una idea del tipo de criminal que puede haber cometido un
asesinato es crucial, pues podría tratarse de un asesino serial que puede
volver actuar. Al saber el dicho patrón la policía puede alarmar a la
población.
Sin
embargo, el perfil también tiene sus limitaciones, no es una
ciencia exacta, pues está fundamentada en el análisis de la huella psicológica
que el asesino deja en sus crímenes, en datos estadísticos de sucesos
anteriores, además de en los datos teóricos aportados por la psicología y la
criminología.
La
técnica del perfil criminológico nació gracias a la introducción de la
psicología en la investigación de sucesos.
Nacen
una serie de teorías que relacionan las características del crimen con su
responsable, pero para ello antes se hace una captura de la escena del crimen,
se recogen datos y se analiza todo lo observable en profundidad.
A
continuación se explican las primeras teorías que tratan de explicar por qué y
quién ha cometido el acto criminal, más alejadas de la psicología, y
relacionadas más con los componentes físicos del agresor.
• En 1888 en Gran Bretaña. El Dr. George B. Philips diseña el método
“modelo-herida”, que dice que podemos conocer rasgos del atacante según cómo
sean las heridas de la víctima.
• En 1870 en Italia.
Lombroso, el padre de la criminología, hace un estudio desde el punto de vista
antropológico y evolutivo a unos prisioneros. El resultado es la
siguiente clasificación:
Criminal Nato:
Personas no evolucionadas, se evidencia en sus rasgos físicos.
Delincuente demente: Tiene algún tipo de patología metal.
Criminaloides: Los restantes delincuentes que no están dentro de las
clasificaciones anteriores.
• En 1955 en Alemania. Kretschmer investiga 4.000 casos y diseña una
clasificación según las características físicas:
1. Leptosómico:
Delgado y alto.
2. Atlético:
Musculoso, fuerte.
3. Pícnico:
bajos y gordos.
4. Mixtos:
entra en varias de ellas pero no en ninguna en concreto.
Cada
uno se relaciona con un delito determinado, así los leptosómicos son
propensos al hurto, los atléticos a crímenes violentos, los pícnicos al engaño
y el fraude.
Estas
teorías se abandonaron por su fuerte toque biologicista, carencia de
pragmatismo y poca validez científica. El desarrollo de la psicología
trajo nuevas teorías que dejaban de lado las características físicas del
sujeto.
• En 1957 en EE.UU. Brussel
hace una comparación entre las conductas delictivas y las de enfermos mentales.
Brussel realizó el primer perfil psicológico de la historia, sobre el
Bombardero de Nueva York. Brussel inspeccionó las escenas de los crímenes y dio
un perfil a la policía. El bombardero era un inmigrante europeo de mediana edad
que vivía con su madre, a la que adoraba. En cambio, odiaba a su padre. El
Bombardero era limpio, pulcro, aseado. Brussel predijo como iría vestido
el criminal el día que lo detuvieran.
Al conseguir acertarlo todo sobre el perfil del hombre
que había cometido los bombardeos en Nueva York la policía empezó a respetar
los métodos de la psicología, además de pedir su ayuda
• En 1970 en EE.UU. El FBI
comienza a usar los perfiles criminales en sus investigaciones. Nace la Unidad
de Ciencias del Comportamiento en el FBI, especializada en la creación de este
tipo de perfiles. Agentes del FBI como Robert Ressler se especializan en
esta unidad. Ressler hizo un gran trabajo entrevistando a cientos de
criminales en las cárceles. Sus estudios se resumieron en el Proyecto de
Investigación de la Personalidad Criminal, en el que documento numerosos
patrones de conducta de los ofensores.
La mayor aportación de Ressler al mundo de la
criminología fue la invención de la palabra “asesino en serie”, divididos en
dos tipos.
1. Asesinos en serie
Organizados: Planifican rigurosamente sus crímenes, el
instrumento para asesinar, el lugar, quienes serán las víctimas e intentan no dejar
huellas. A veces siguen sus fechurías en los medios de comunicación y se
enorgullecen de ello y de cómo han conseguido desviar la investigación policial
por otros derroteros. En A Sangre Fría de Truman Capote los dos asesinos
siguen el asesinato de la familia Cultler en la prensa y televisión.
2. Asesinos en serie
no Organizados: Actúan impulsivamente. No suelen tener consciencia
sobre sus crímenes.
3.
Mezcla de ambos.
Esta
clasificación continúa vigente en la actualidad. A partir de estas aportaciones
del FBI, la técnica del Perfil criminal se ha expandido a lo largo del mundo.
El método de investigación de perfiles criminales suele usarse en
homicidios y violaciones.
Para la
elaborar un perfil criminal se necesita analizar y evaluar lo siguiente:
escena del crimen, perfil geográfico, modus operandi y firma del asesino y
victimología.
Escena del crimen:
Hace
referencia al sitio donde el asesino elige acabar con la vida de su víctima.
Normalmente hay varias que viajan desde que el agresor toma a su víctima hasta
que la mata y luego la puede dejar en otro sitio diferente incluso. Pero la
escena principal es donde muere, las demás son secundarias. Sin embargo, el
lugar donde se encuentran por primera vez el asesino y asesinado es el más
crucial porque hay más pruebas.
Perfil geográfico:
La zona
geográfica donde se mueve el delincuente, sus desplazamientos, donde actúa, el
barrio dónde vive. El acosador suele atacar a las víctimas en un
territorio conocido y seguro donde conozca el camino a la hora de huir. La
comodidad es muy importante para el asesino organizado sobre todo.
La
hipótesis del círculo de Canter pertenece a un estudio que se hizo con
violadores que dio como resultado que el 50 y el 70 por ciento de ellos vivían
en un área que podía ser delimitada por un círculo que uniese los dos lugares
más alejados donde había actuado, la mayoría residían en el mismo centro de ese
círculo.
Los
asesinos en serie suelen empezar sus crimines en la zona donde viven, se alejan
cuando van ganando seguridad y así se evita también el enfrentamiento con
personas que lo conocen.
Victimología.
La víctima es quien presencia el crimen y es la que lo
padece por lo tanto es la más importante. Si sobrevive puede aportar gran
cantidad de información sino a través de la autopsia.
Antecedentes y definición
Un primer sistema para identificar los
crímenes era el Crime Index System que se utilizaba en el siglo XIX.
L. W. Atcherley fue un pionero británico
en el uso del término de ‘modus operandi’ en el campo policial, quien lo hizo
con una finalidad eminentemente práctica. Anteriormente no había un método
organizado para clasificar a los criminales. El ‘Modus Operandi System’ ideado
por Atcherley fue acogido por algunos departamentos de policías en Inglaterra.
Este sistema fue cogiendo popularidad, aunque algunos departamentos de policías
no creían que tuviera mucho futuro, porque los delincuentes rara vez se
establecían mucho tiempo en una comunidad concreta. Así que seguían teniendo el
problema de identificar a los criminales.
Este método incluía ciertos puntos para
identificar a los criminales:
a)
Crimen
b)
Persona atacada
c)
Cómo es el ataque
d)
Con qué es atacado o el significado
e)
Tiempo
f) Objetivo
g)
A quién le contó
h)
Nacionalidad de los atacantes
i)
Descripción y número de criminales
j)
Características individuales del
atacante y marca (trademark)
Se podría utilizar, entonces, el Modus
Operandi System (método de operación) para señalar una determinada forma de
actuar de un criminal. El modus operandi ha ido evolucionando desde
entonces y se usa hasta la actualidad, en algunos casos hasta en exceso.
Siglo XX
En la década de 1930 se generalizó el uso
en la investigación criminal, se creía que era la misma técnica que usa un
delincuente de forma repetida y que cualquier dato puede ser significativo y
permitir una identificación en un crimen en particular.
A mediados de los años 60 se empieza a
aplicar para crímenes más violentos sobretodo en Estados Unidos, a la vez que
se efectúa una revisión de los términos del modus operandi. De esta manera en
los años 70 el ‘trademark’ obtiene más relevancia y es esencial junto al
modus operandi para realizar perfiles de delincuentes violentos. En la década
de los 80 siguiendo con la revisión se considera que el modus operandi no puede
ser estático ya que los delincuentes cambian y obtienen experiencia, además del
paso del tiempo no puede ser permanente.
Modus operandi y autor
A la hora de intentar relacionar distintos
casos a un mismo autor y un modus operandi, aunque no es el único factor que
hay que tener en cuenta para encontrar al autor de un crimen.
Cuando el autor es reincidente este puede
alterar su modus operandi ya que puede obtener más experiencia aprendida por
los casos en los que no ha sido identificado; esto les ayuda a ganar confianza.
El modus operandi también puede cambiar por la respuesta de la víctima. Aunque
con el paso del tiempo también puede pasar lo contrario, es decir, el criminal
puede perder facultades.
En conclusión el modus operandi es
aprendido (materiales educacionales y técnicos), dinámico (experiencia criminal
y confianza) y maleable (estado de ánimo del autor). El aprendizaje es un factor
importante ya que lo usa para perfeccionar su técnica con el objetivo de
maximizar los beneficios y minimizar el riesgo. Actualmente se estudian cuatro
factores importantes para definir el modus operandi:
1.
El modo de atacar a la víctima
2.
Las acciones para cometerlo
3.
El modo en que abandona a la víctima
4.
El método de huida del lugar del crimen
La firma (sello personal)
La firma es un elemento único del agresor
y su compulsión personal, es estático ya que el autor no lo va a cambiar ya que
está relacionado con algún aspecto general, sobre todo con temas emocionales o
psicológicos que el criminal satisface cuando comete el hecho criminal.
Una definición de firma común es la
siguiente:
“Todas aquellas conductas innecesarias para
la comisión del delito con éxito, pero que cumplen alguna función de
satisfacción de impulsos o motivos del perpetrador. Es propio y característico
de cada delincuente y normalmente no varía a lo largo del tiempo (o su cambio
es mínimo), en función de la satisfacción de sus motivos o fantasías y de la
variación de éstas. Sin importar si entre la primera ofensa y la última han
transcurrido 10 años. El ritual puede evolucionar, pero el tema permanece
constante.”
La firma del agresor refleja las
necesidades emocionales y psicológicas; y sugiere su motivación. Esta se
compone de dos conceptos que se relacionan:
-
La firma conductual son
las acciones que se vinculan con el crimen.
-
Los aspectos de la firma
que son un grupo de comportamientos.
La experiencia individual, la influencia,
la cultura y los impactos sociales son aspectos que influyen en la firma ya que
la presentan de variedad de formas. De esta manera un crimen es una
consecuencia de las influencias, así que la firma debe de muy distintiva y
servir de apoyo al investigador para diferenciar entre todos los delincuentes
de una misma área para distinguirlo por sus crímenes.
En la actualidad se cree que la mejor
manera de relacionar crimen y delincuente es la firma sin embargo, hay que
observar las evidencias conductuales para realizar evaluaciones. Esto significa
que el análisis de la firma no se centra en determinada o particular
evidencia, sino en un conjunto de puntos de evaluación. Solo la firma no lleva
a identificar al criminal.
Algunos aspectos a considerar son los
siguientes: no siempre el agresor deja firma, puede haber actos que impidan la
evidencia de la firma y la firma puede ser destruida involuntariamente por la
escena del crimen.
Los elementos por los que se compone la
firma son:
- Tiempo extra para completarse
- Conducta
innecesaria para acabar el crimen
- Suele implicar
una expresión de una fantasía
- Se incluye el
tipo de víctima elegida
Aproximación:
Es una manera de atacar que sucede por
sorpresa para la víctima, también hace uso del engaño ya que el criminal emplea
una estratagema para convencer a su víctima. La forma de acercarse a ella es de
forma súbita o ‘relámpago’. Es decir, es muy deprisa sin que se tenga tiempo se
reaccionar. El agresor se aproxima a la víctima engañándola para ganarse su
confianza.
Ataque:
Este método tiene el objetivo de dominar a
la víctima. En este se suelen usar armas para controlar y la fuerza. También el
criminal suele amenazar verbalmente, dar órdenes sirviéndose de un arma, o no,
para dominar, el tipo de ataque es relámpago y usualmente por detrás, es
decir, la víctima no lo puede ver ni anticiparse al ataque. Puede utilizar el
arma en caso de que la víctima no haga lo que este desea. Un ejemplo puede ser
el que usa órdenes verbales y controla a su víctima con una pistola.
Control:
Este método es el más violento con
respecto a los demás. Los medios que utiliza para manipular, contener y dominar
la conducta de la víctima es la fuerza, pero orientada al control, amenaza
verbalmente, emplea la fuerza de control, el castigo o la muerte. Se puede
presenciar el método físico de agresión. En este caso también se usa las armas.
Una vez que el agresor se ha aproximado a
la víctima, la ha atacado para dominarla y evitar su capacidad de reacción,
necesita tiempo y la colaboración de la víctima para poder agredirla. Para que
el agresor pueda consumar su agresión, pueda manipular y someter debe tener
controlada a la víctima y así no tener que dedicar su tiempo ni recursos a sus
reacciones defensivas.
El análisis de estos métodos puede
incluirse dentro del modus operandi del criminal, pero en la escena del crimen
también habrá datos para comprender los primeros contactos. Estos datos aportan
una características concretas del comportamiento y psicológicas que ayudaran
para trazar el ‘criminal profilin’.
Nos encontramos ante un asesino de este
tipo cuando sobre su persona recae el haber cometido la muerte de varias
personas.
Los asesinos múltiples cumplen una serie
de características las cuales explican sus claras motivaciones a la hora de
cometer sus crímenes. En 1976 Abrahamsen enumeró las diez características
predominantes en este tipo de personas.
A lo largo del tiempo, los miles de
homicidios llevados a cabo por dichos sujetos, han llevado a deducir que su
primera y principal motivación son los deseos de venganza y fantasías de
realizar hazañas grandiosas. Asimismo, contribuye en la mayoría de los casos
por la soledad, el retraimiento, la desconfianza, subestimación propia, todo
ello causado por experiencias traumáticas sufridas en la infancia.
También pueden verse influenciados por una
situación familiar sexualmente estimulante o porque simplemente el hecho de
matar les hace sentirse vivos, lo tienen como necesidad para autoafirmarse.
Los asesinos tienen cierta tendencia a
cambios de identidad, por lo que se crean una imagen confusa de ellos
mismos. Son incapaces de tolerar la frustración, y tienen poca capacidad de canalizar
impulsos hostiles de forma constructiva. Además, suelen ser seres egocéntricos
con tendencias suicidas acompañadas de depresión.
Estas personas normalmente tienen
antecedentes delictivos, que en la mayoría de casos están acompañados con
amenazas de homicidio.
Existen tres tipos donde encuadrar a los
asesinos múltiples:
- Asesino
en masa
- Asesino itinerante
- Asesino en serie
Asesino en masa:
El acto que realiza el asesino en masa
comprende la muerte de cuatro o más personas en un mismo lugar, en un único
momento y con una sola escena del crimen. Este tipo de asesino solo suele
realizarlo un agresor, aunque raramente puede darse el caso de dos o más.
El asesino en masa (mass murder),
junto al asesino en serie y el asesino itinerante, constituyen los tipos
en los que se clasifican los asesinos múltiples. Es importante no confundir el
asesino en masa con el asesino itinerante, ya que en el último caso los
asesinatos son cometidos en un intervalo corto de tiempo en diferentes lugares
y, por tanto, con distintos escenarios, (el asesino itinerante será explicado
más detenidamente en su respectivo apartado). Sin embargo, muchos expertos
coinciden en que ambos tipos de asesinos pueden darse en una misma persona.
Esto sucede cuando el asesino se desplaza por distintos lugares con el objetivo
de encontrar y matar a sus víctimas.
Los asesinatos en masa tienen un gran
impacto mediático y son conmovedores de cara a la sociedad, debido al gran
número de víctimas que un acto imprevisible de este tipo ocasiona. Los lugares
escogidos por el asesino en masa, en la mayoría de los casos, son sitios donde
hay multitud de gente, suelen ser: universidades, colegios o lugares de
trabajo.
Existen dos tipos de Mass Murder:
- Clásico: Trastornado mental, sus problemas
aumentan y ataca a personas no relacionadas ni con él ni con su entorno.
- Familiar: Actúa contra las personas de su círculo
más próximo, como la familia.
Los factores que más influyen a este tipo
de asesinos son la frustración, así como creer que la culpa de todos sus males
reside en los demás, una pérdida catastrófica, verse reflejados en otros
homicidas y tener la necesidad de hacer lo mismo, y se suelen caracterizar por
ser unos aislados sociales.
Asesino Itinerante:
El Asesino itinerante es aquel que comete
dos o más asesinatos, consecutivamente, en diferentes lugares y con un corto
intervalo de tiempo entre uno y otro crimen. También se les conoce como
“asesinos relámpagos”.
Tienen impacto en la sociedad y llaman la
atención de los medios debido al factor sorpresa que acompaña a este tipo de
actos, ya que nadie espera el segundo asesinato, el tercero, etc.
Asesino en Serie:
El asesino en serie es aquella persona que
mata a tres o más personas en un un periodo de tiempo considerable, es decir,
en estos casos existe un periodo de enfriamiento entre cada asesinato. Este
término fue acuñado por Robert Ressieren, agente especial del FBI, en la década
de los ’70, aunque ya había sido utilizado con anterioridad.
El periodo de enfriamiento ya mencionado,
puede considerarse como un espacio temporal en el que el asesino se mantiene
reposado, sin signos de haber cometido más asesinatos. Aunque, todo indica que
se toman ese tiempo pensando en el siguiente crimen.
Tras haber cometido el asesinato, el
criminal serial consigue cubrir las necesidades psicológicas que necesita y de
esta forma, consigue tener una correlación de sensaciones de venganza, dominio
y poder que lo sacian. Después de este tipo de situaciones, el asesino aunque
no mate, siente la necesidad de recrear el asesinato, por lo que puede hacer
uso de objetos sustraídos de la escena del crimen.
La saciedad de la que hablábamos es
pasajera, llega el momento en el que tienen que volver a matar porque las
recreaciones no le son suficientes para sustituir sus deseos o fantasías, así
que, en estos casos el asesino vuelve a verse envuelto en homicidios
Este tipo de asesinos suelen cometer
homicidios reiterados, asimismo suele ser solo un delincuente el que mata a
otra persona con la que no suele tener ningún tipo de relación. Además, se lo suelen poner difícil a los
expertos en criminalística y criminología ya que en la gran mayoría de
ocasiones les falta un móvil claro. Cabe destacar que este tipo de delito no
suelen ser asesinatos pasionales.
La sociedad siente pavor hacia este tipo
de individuos, por esta razón prefieren pensar que no existen, o que jamás se
encontrarán con uno en sus vidas. Mientras que expertos como psicólogos y
biólogos intentan descubrir dentro de su terreno de donde proviene el problema
de este tipo de asesinos, la población se pregunta si estas personas están
enfermas o simplemente son malas por naturaleza.
Hay dos tipos de asesinos en serie:
Organizados/ desorganizados
Los organizados se corresponden con los
psicópatas, mientras que los desorganizados se identifican con los psicóticos.
Psicópata: Sujetos a los que le es imposible
empatizar y experimentar remordimientos ante cualquier tipo de situación que
normalmente lo provocaría. Ven a la sociedad como objetos, que utilizan
únicamente para lograr sus objetivos.
Psicóticos: Aquel que padece una psicosis, es decir,
una enfermedad mental.
Por un lado, los organizados, es decir,
los psicópatas son seres metódicos y controladores, socialmente competentes,
con una inteligencia por encima de la media normalmente, están motivados por el
control y la dominación, asimismo tienen sus crímenes premeditados, elige a sus
víctimas cuidadosamente con las que disfruta asesinando lentamente, ya que
tienen control de sí mismos durante el crimen. Estos asesinos no suelen tener
relación con el lugar donde cometen los crímenes, suelen hacerlo con un arma
suyo que al finalizar se lleva. Cabe destacar que este tipo de delitos son
imputables penalmente.
Por otro lado, los desorganizados no
actúan con premeditación, lo hacen rápidamente. Son impulsivos y están
motivados por la enfermedad mental, les apodera una sensación de angustia y
descontrol durante el crimen normalmente con víctimas conocidas, aunque la
elección de éstas es aleatoria. Este tipo de asesino, normalmente con
inteligencia por debajo de la media normalmente con baja autoestima,
introvertidos y tímidos, realizan sus asesinatos en lugares conocidos,
frecuentados con anterioridad. En la mayoría de ocasiones utilizan un arma de
ocasión y lo dejan en el sitio después de haber cometido el asesinato. Son
inimputables penalmente.
Un asesino en su pretensión por cometer un asesinato
siempre trae consigo un leitmotiv. Razones, que les influyen a la hora de
asesinar a su víctima.
Motivaciones Psicópatas:
Principalmente, los psicópatas realizan
sus asesinatos porque desean experimentar el goce de hacer sufrir a sus
víctimas, por lo tanto suelen primero torturar y seguidamente matar. Así
como por la sensación que experimentan de poder/control. Otra de las motivaciones
es la venganza, por ejemplo cuando el asesino se siente humillado y decide por
eso matar a su víctima. El lucro es otro de los motivos a destacar, así como la
lealtad si se da el caso de una pareja de criminales.
Motivaciones Psicóticos:
Muy diferentes son las motivaciones de los
psicóticos. Estos asesinos son normalmente de tipo esquizofrénico paranoide,
están movidos por ideas incoherentes e ilógicas, así como por alucinaciones y
terror. Cabe destacar que en la historia hay muy pocos asesinos en serie
diagnosticados psicóticos.
Ted Bundy:
Ted Bundy, una persona carismática y sociable. A lo
largo de cuatro años (1974-1978), este perverso asesino secuestró, asesinó y
posteriormente torturó a 30 mujeres. Su modus operandi se basaba en hacerse
pasar por discapacitado, o por una persona con algún tipo de superioridad
social, como político. Tras varios años de persecución policial, fue
arrestado en 1979 y condenado a la silla eléctrica en 1989.
El payaso asesino:
John Wayne Gacy era aparentemente un buen marido y
padre de familia, aunque en realidad era un depredador sexual con tendencias a
violar a sus víctimas. Este hombre, fue condenado en 1968 a 10 años de prisión
por intentar abusar de dos jóvenes, la condena disminuyó a 18 meses por buena
conducta. El payaso asesino, conocido así por disfrazarse en las fiestas
vecinales, fue arrestado seis años después de su salido de prisión al descubrir
sus 33 asesinatos, personas a las que había enterrado cerca de su casa. Fue
ejecutado en 1994 tras confesar todos los crímenes.

Albert Fish:
Albert Fish, también conocido como “El vampiro
de Brooklyn”, o “El hombre gris” es recordado como uno de los asesinos en serie
más depravados de la historia. Fish era un sadomasoquista que
disfrutaba matando, descuartizando y comiendo niños. “Un terrible monstruo bajo
una pacífica apariencia”.

Jeffrey
Dahmer:
Dahmer, era un joven homosexual que llegó a cometer en
su vida aproximadamente unos 25 asesinatos de chicos jóvenes, que conquistaba
en bares de ambiente gay.

Asesino del Zodiaco:
Es uno de los asesinos en serie más famosos de la
historia, pero su identidad a día de hoy sigue siendo un misterio. A finales de
la de década de 1960 mató a 37 jóvenes. Se caracterizaba por confesar sus
crímenes mediante mensajes cifrados, muchos de ellos aún sin descifrar.
Richard
Chase:
Conocido también como “El Vampiro de Sacramento",
Mató, acuchilló, descuartizó y bebió la sangre de seis personas en 1977, de ahí
su apodo, fue diagnosticado como esquizofrénico paranoide. Finalmente es
condenado a pena de pero está nunca se llevó a cabo, pues se suicida pocos
meses después en su celda con una sobredosis de antidepresivos en diciembre de
1980
Albert de
Salvo:
Este asesino, se le conoce por haber violado y matado
a mujeres ancianas, entre 1962 y 1964 en la ciudad de Boston. Fue diagnosticado
como demente pero se le condenó a cadena perpetua en 1966, aunque murió
apuñalado en 1973 en el psiquiátrico penitenciario.

Realizamos
una encuesta en google forlms de tres preguntas y la pasamos a nuestros
contactos cercanos vía web, compañeros de universidad, amigos, familiares,
conocidos, etc. Durante dos días respondieron 54 personas. A continuación,
mostramos los resultados y las conclusiones.
Las
preguntas las realizamos para comprobar si la sociedad sabe ver la diferencia
entre psicopata y psicótico, o en realidad los confunden y piensan que es lo
mismo. Hemos preguntado directamente si pensaban que era lo mismo y si les
parecía que el psicópata estaba “loco” y después para ver si se contradecían
les pedimos la definición de psicópata, que es donde realmente se ve si saben
lo qué es o no.
El
resultado final de la encuesta nos ha sorprendido ya que esperábamos que más gente
marcará si en la casilla de que los psicópatas estaban locos, pero ha ocurrido
algo inesperado que se explicará más adelante.
Gráficos
encuesta:


Tras
hacer el cuestionario se obtuvieron los siguientes resultados. A la primera
pregunta: ¿Es el psicótico un psicópata? los 54 encuestados respondieron NO,
ninguna persona SI. La segunda
pregunta: ¿Es el psicópata un “loco”? dijeron que SI 17 personas y 37 pusieron
que NO. Sin embargo cuando se les pide que definan psicópata la mayoría dicen
que es un enfermo mental, alguien con brotes psicóticos o un trastorno
psicológico y social. Por lo tanto sí piensan que el psicópata tiene un
problema mental, y no es así por naturaleza, sino ese problema es el que le
condiciona a actuar de esa forma y asesinar a gente. Las respuestas se contradicen porque todos
dicen que no son lo mismo el psicótico (enfermo mental) que el psicópata pero
luego le añaden las características del psicótico al psicópata y los mezclan.
La
gente tiene una ligera idea de psicópata pero a la hora de definirlo le asignan
características del psicótico al psicópata y lo ven todo en uno. La población
no sabe distinguir los diferentes perfiles criminales, y reduce a todos los
asesinos a uno.
A
la hora de definir psicópata algo que también se ha repetido es la falta de
empatía del psicópata que en eso si han acertado los que han respondido, pero
teniendo en cuenta que algunos son estudiantes de psicología deben conocer el
concepto.
Entonces,
leyendo y analizando la idea que cada uno de los encuestados entiende por
psicópata, llegamos a la conclusión de que sí piensan que están “locos” pero el
término que hemos utilizado les ha parecido demasiado peyorativo. Asimismo, al
acercarse más la definición que han dado con las características de un
psicótico podríamos decir que nos encontramos ante otra contradicción, ya que
la mayoría marcaron que no es lo mismo psicópata que un psicótico pero en el fondo si lo ven igual.
Captura
encuesta:

Conclusión
El objetivo del trabajo era ver como la gente no conoce los conceptos criminológicos creados en la perfilación criminal y esto puede tener nefastas consecuencias en las leyes judiciales y represivas. Conseguimos demostrar que en efecto la población tiene muchas lagunas conceptuales. Pero, la gente del ámbito universitario está más formada que el resto de encuestados alimentados por los medios de comunicación. Por lo tanto los que más preparados con respecto a estos temas deberían ser los periodistas, que son los educadores sociales.
El cine también ha alimentando conceptos de psicópata y psicótico erróneos. Al observar la gente las atrocidades que llegan a cometer los asesinos piensan que no puede tener otra explicación que la de no estar bien de la cabeza. La gente común no comprende la mente retorcida del psicópata y piensa que tiene una enfermedad mental, origen de todos sus males.
Como conclusión final, es necesaria una mayor educación sobre los perfiles criminales porque son personas en el fondo y no merecen ser tratadas por lo que no son, a pesar de sus actos denigrantes. Además la confusión de conceptos solo genera que todo lo que se avanza en el campo de la ciencia criminológica sirva de retroceso en la práctica. Finalmente, todo lo que no se aplica en la realidad, no sirve de la nada.
Trabajo de Alicia Delicado Calero
ResponderEliminarMaría Martí Alix
Gabriela Zavala Sandoval