La experiencia a lo largo de los
años ha plasmado que el miedo en cualquiera de sus ámbitos tiene una importante
repercusión en la vida de las personas, algo que no ha podido pasar
desapercibido y ha necesitado de profundas investigaciones que aclaren muchos
porqués.
De esta manera y considerando un
análisis del miedo al delito, se puede apreciar un cambio en las conclusiones
si la investigación parte desde el punto de vista de la víctima o del
delincuente. Entraríamos en un análisis complejo que englobaría aspectos
sociodemográficos que clasifiquen a las personas por edad y otros rangos que
finalmente plasmaría la gravedad que el propio miedo puede causar en las
personas, llegando incluso a ser más
perjudicial que el delito en sí mismo.
Los resultados parecen no ser del
todo claros y teniendo en cuenta que la inseguridad que sienten los individuos
es en muchas ocasiones algo infundado, habría que buscar los motivos, y es aquí
donde entra la experiencia previa como víctima y los medios de comunicación,
capaces de hacernos sentir en peligro o a salvo con tan sólo un par de noticias
enfocadas a la sociedad.
Por qué no mencionar también a las
nuevas tecnologías, en las que intentamos apoyarnos para sentirnos seguros por
miedo a ser atacados. ¿Pero quién se siente más o menos seguro y por qué?
Es cierto que cada persona reacciona
de una manera diferente ante los estímulos por lo que la exactitud es algo muy
complicado de lograr si hablamos de la medición del miedo. Y es que el
sentimiento de inseguridad ha aumentado en los últimos años según los estudios
más actuales de los investigadores expertos en la materia, en quienes se debe
confiar por delante de los medios de comunicación o cualquier otra entidad que
tenga intereses personales.
Héctor Gómez Fernández
No hay comentarios:
Publicar un comentario