miércoles, 24 de junio de 2015

PUBLICIDAD POCO EFICIENTE                                                         JORGE SALINAS

La publicidad es la amiga fea de la televisión (y de la radio y los periódicos), si quieres pasar un buen rato no te queda más remedio que aguantar las interminables charlas que nos da la publicidad (y si estás viendo Antena 3 más todavía). Los publicistas tienen una tarea muy complicada, que durante los 5 minutos que dura una pausa publicitaria (el doble si es Antena 3) los espectadores recuerden un anuncio, el que han hecho ellos. Durante este tiempo vemos pasar algunos perfumes, muchos coches y por cada coche dos anuncios de seguros. Para llegar al público muchos de ellos buscan el humor o el surrealismo como Rastreator (Gua, gua). En este panorama desolador tienen que competir también los anuncios contra la violencia de género y las campañas de seguridad vial. Hablamos de anuncios serios, que transmiten un mensaje importante y que tiene el objetivo de llegar a la mayor masa social posible. Al tratarse de problemas sociales graves tienen un aura más oscura, son más violentos e intentan que veamos en 30 segundos la repercusiones negativas. Son anuncios de una gran crudeza que la primera vez que los ves por televisión pues le prestas atención, pero seamos sinceros nuestro cerebro desconecta durante las pausas publicitarias y una vez visto, las demás veces lo pasamos por alto. Es difícil implantar la idea en la sociedad, no nos engañemos este tipo de publicidad no funciona tan bien como nos gustaría. En este país, (es muy triste decirlo) la mejor campaña de seguridad vial la hizo una señora que se presentó al casting de factor X. Su mítico “Ponte el cinturón, protege tu vida” (https://www.youtube.com/watch?v=MUeDoyfGsJU) logró que mucha gente se pusiera el cinturón antes de poner el coche en marcha. Con esto no quiero decir que la DGT (Dirección General de Tráfico) en su próximo anuncio tenga que poner a un rapero cantando que nos pongamos el cinturón (como ya hizo el Ministerio de Sanidad con su campaña Yo pongo condón, https://www.youtube.com/watch?v=WyKayiaJkks). Es importante mantener un tono serio ante un problema grave, pero no es la forma más eficiente de llegar al público.

A la hora de crear un espacio publicitario para prevenir una conducta negativa para la sociedad el objetivo principal es evitar esa conducta. Para ello el fin no justifica los medios, la campaña “Maricón el que maltrata a su mujer” es un ejemplo de lo que no se debe hacer. Las intenciones eran buenas, pero el mensaje y la forma de transmitirlo erróneas. Una campaña que Myriam Herrero critica en su artículo “Construcción cultural y prevención criminal publicista” es la de “Contra el maltrato, tolerancia 0”. Esta campaña daba una imagen en la que la ciudadanía era más intransigente contra la persona que contra las prácticas que realizaba. Es un ejemplo más de buenas intenciones que se ven frustradas al no ajustar el tono de la campaña.


Durante los próximos años seguiremos viendo más spots publicitarios sobre estos temas, y veremos si han evolucionado lo suficiente. Estamos hablando de temas muy importantes y que por lo tanto hay que estar muy fino a la hora de realizar un buen anuncio, para que nadie se pueda molestar (caso de “Maricón el que maltrata) y para acertar en el foco del problema (intransigencia por el maltrato no con el maltratador, ya que este merece una segunda oportunidad, pero eso ya es otro tema).  El problema es que ninguna de estas campañas con su tono negro y oscuro, y su mensaje serio y reflexivo consigue llegar tanto al público como una canción cutre de una señora en Factor X.

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