Dentro de todos los ámbitos y ramas que engloba el periodismo criminal, en este trabajo vamos a centrarnos exclusivamente en un tipo de violencia de gran alcance social, la violencia de pareja.
La violencia de pareja es un acto intencionado con el que se pretende lastimar a una persona concreta. En el amplio contexto que engloba la violencia, esta se puede dar entre parejas, novios, familiares o personas desconocidas y puede ocurrir entre personas del mismo o diferente sexo.
Uno de los aspectos que hay que tener en cuenta es que no es lo mismo violencia de género y violencia de pareja, sino que la primera engloba a la segunda como explicaremos más detenidamente más adelante.
A lo largo del trabajo también trataremos la frecuencia con la que se producen los actos de violencia, que pueden darse una sola vez o ser un patrón que se repite y en ocasiones aumenta de intensidad, algo que indica un alto grado de peligrosidad para las personas implicadas.
Otro de los aspectos que abordaremos serán los diferentes tipos que de violencia que existen: emocional o psicológica, física o sexual. Además, en ocasiones se producen de manera conjunta y explicaremos el por qué.
Para ejemplificar todo esto comentaremos algunos de los casos más relevantes que se han producido sobre la violencia de pareja en los últimos tiempos y también los que más repercusión mediática han tenido.
También realizaremos una encuesta para analizar la percepción que tiene la población sobre la violencia de pareja y cuáles son sus opiniones acerca de las penas impuestas por ejercerla.
Por último, comentaremos las conclusiones que nos deja todo este estudio acerca de este tipo de violencia y alguna recomendación para las personas que puedan verse afectadas por ella.
MARCO TEÓRICO
La violencia de pareja se diferencia de la conocida como violencia de género, aunque cabe decir que la primera abarca también a la segunda y que se trata de la más generalizada dentro de lo que engloba la primera. Dentro de la violencia de pareja o violencia conyugal se encuentran como víctimas a personas tanto del género masculino como del femenino. Este fenómeno psicosocial se desarrolla a través de las diferentes formas de abuso que pueden producirse dentro de la vida en pareja, dirigido hacia mujeres y hombres.
Es decir, puede comprender tanto la violencia física como el maltrato psicológico dentro de un vínculo afectivo estable.
- El ciclo de la violencia conyugal
En 1979 Lenore Walker desarrolló su teoría sobre el ciclo de la violencia. Aquí, los patrones violentos en la pareja presentaban unos factores repetitivos que afectaban a la víctima que sufría estos malos tratos. En primer lugar aparecía una fase de tensión, donde uno de los dos miembros de la pareja manifiesta sus hostilidades y su comportamiento comienza a ser violento. La parte afectada de la pareja trata de calmar los ánimos sin llegar a conseguirlo y es entonces cuando se da la segunda fase: es la agresiva y es cuando se desencadena la violencia, ya sea física, psíquica o sexual. La tercera y última fase es la conocida como fase de conciliación o “luna de miel”. Aquí el que comete el acto violento pide perdón y trata de convencer a la víctima que no es así. Intenta volver a ganarse la confianza mediante promesas o regalos. Aunque tras esto el ciclo –es más que probable— volverá a repetirse, volviendo a mostrar patrones violentos un miembro de la pareja y mostrándose sometida la otra parte.
La víctima puede presentar entonces diversos síntomas (ya no solo físicos, sino también mentales) tras haber sufrido este mal trato. Estos pueden ser ansiedad, estrés, desconfianza en sí mismo y en los demás o abuso de sustancias estupefacientes, entre otros muchos.
La violencia entre parejas
Lo cierto es que la violencia del hombre sobre la mujer, en números, es un problema bastante más generalizado. Hasta tal punto que la Organización Mundial de la Salud lo clasifica como una cuestión prioritaria en materia de salud pública. Según se desprendió de una macro encuesta realizada por el Instituto de la Mujer en 1999, una de cada siete mujeres en España sufría este problema. Es un asunto que cada año cuesta la vida a decenas de mujeres y que, por desgracia, está insertado en muchas sociedades. Como decíamos anteriormente, no solo conlleva daños físicos: muchas veces los problemas psicológicos pueden llegar a una gravedad extrema. Es un fenómeno que no solo se da en nuestro país y que afecta a todas las clases sociales. Abarca mucho más de lo que puede parecer. La violencia de género probablemente lleve al pensamiento de solo ser violencia física grave (malos tratos, agresión con armas e incluso asesinatos) pero comprende muchos otros factores: agresiones sexuales, aislamiento social, control, maltrato psicológico… La Organización de las Naciones Unidas define la violencia de género como “cualquier acto o intención que origina daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a las mujeres. Incluye las amenazas de dichos actos, la coerción o privación arbitraria de libertad, ya sea en la vida pública o privada”.
En cuanto a perfiles de maltratadores también el pensamiento nos puede conducir a error. No solo los maridos pueden ejercer este tipo de violencia. Parejas de hecho o ex parejas íntimas pueden cometer estos daños a través de los canales citados líneas atrás.
Pueden existir, además, diferentes tipos de violencia entre las parejas. Habitualmente uno conducirá a otro. Una agresión física puede venir precedida de conductas de control, privación de la intimidad y desvalorización de la víctima, como hemos visto anteriormente en el ciclo de la violencia conyugal. Se ve mediante este ejemplo que la violencia de género no es un acto aislado ni puntual. Es, por regla general, un ciclo que se da y puede repetirse, por lo que es necesario atajarlo cuanto antes y no dejar que se desarrolle. Pues el daño posiblemente deje secuelas en la víctima en cuestión. El problema, además, se puede dar en cualquier espacio y su origen se puede atribuir a diversos factores. El narcisismo de un miembro dentro de la pareja, que la hace ver al otro como un objeto, es uno de ellos. Cuando se desarrollan los impulsos violentos se rompe uno de los polos que se atraían entre la pareja y lo único que acaba atrayendo es miedo y secuelas negativas en la parte agredida.
TIPOS DE VIOLENCIA:
Violencia física
Este tipo de violencia implica el uso de la fuerza para dañar al otro con todo tipo de acciones como empujones, pellizcos, rasguños, golpes, bofetadas, patadas y aislamiento. El agresor puede utilizar su propio cuerpo o utilizar algún otro objeto, arma o sustancia para lograr sus propósitos.
Esta forma de maltrato ocurre con menor frecuencia que la violencia psicológica pero es mucho más visible y notoria. El agresor, de manera intencional y recurrente, busca controlar, sujetar, inmovilizar y causar daño en la integridad física de la persona.
Violencia emocional o psicológica
Es una forma de maltrato que se manifiesta con gritos, insultos, amenazas, prohibiciones, intimidación, indiferencia, ignorancia, abandono afectivo, celos patológicos, humillaciones, descalificaciones, chantajes, manipulación y coacción.
Con estas conductas el agresor pretende controlar al otro provocándole sentimientos de devaluación, inseguridad, minusvalía, dependencia, y baja autoestima. Esta forma de violencia es más difícil de detectar que la violencia física pero puede llegar a ser muy perjudicial porque además de que es progresiva, en ocasiones logra causar daños irreversibles en la personalidad del agredido.
Violencia sexual
También conocida como abuso sexual se refiere en primera instancia a la violación, pero también incluye la burla, la humillación o el abandono afectivo hacia la sexualidad y las necesidades del otro. Además, está la celotipia y todo tipo de acciones, chantajes, manipulaciones o amenazas para lograr actos o prácticas sexuales no deseadas o que generen dolor.
Las relaciones sexuales frente a terceros y la utilización de objetos sexuales sin el consentimiento de la persona también se consideran formas de abuso sexual, que al igual que las demás, buscan el control, la manipulación y el dominio del otro.
Violencia económica o patrimonial
Es una forma de amedrentar, someter o de imponer la voluntad en el otro se usan los recursos económicos o los bienes personales.
Si el agresor es el jefe del hogar o el responsable del mantenimiento de la familia, le exigirá a la pareja todo tipo de explicaciones para “darle dinero”, o bien le dará menos cantidad de la que se necesita. Puede suceder también, que aunque la familia necesite los recursos, le impedirá a su pareja que trabaje para que no tenga la posibilidad de tener autonomía económica y él continuar con el control sobre la familia.
Otra forma de violencia económica es cuando el agresor destruye los bienes personales del otro o dispone de los recursos económicos propios y de la persona que está siendo violentada, sólo para su propio beneficio (alcohol, amigos, etc.).
CASOS RELEVANTES DE VIOLENCIA DE PAREJA
Muchos libros de estilo de los medios de comunicación nacionales aconsejan proteger a las víctimas y a sus familiares y respetar siempre la presunción de inocencia y mantener discreción en temas como el de la violencia en pareja. Pero cuando se producen casos violentos en el panorama mediático que rodea a los famosos, salen a la luz infinidad de casos sobre todo de violencia machista.
Desde los malos tratos sufridos por la cantante Rihanna hasta los cometidos por el ex futbolista Diego Armando Maradona o el presunto asesinato a su mujer por el que se llegó a juzgar al corredor paralímpico Oscar Pistorius.
El actor Nicolas Cage fue detenido en 2011 por violencia de género después de agredir a su esposa Alice Kim, durante una discusión en la que el actor se encontraba ebrio. Otro actor como Terrance Howard ha sido detenido hasta en seis ocasiones por agredir a una mujer. Chris Brown, por su parte, fue acusado de agredir a su ex pareja Rihanna en 2009 y el caso fue muy sonado; las fotos de la cantante con la cara hinchada recorrieron el mundo. Aunque no hay que dejar de lado la presunción de inocencia, queda latente que son muchos los casos que se producen en nuestra sociedad y como decíamos anteriormente, se da en todas las clases sociales y todos los países. Es un problema generalizado. Y aunque en menor medida –según muestran los datos— los hombres también sufren de este tipo.
Uno de estos ejemplos lo encontramos en la sobrina de Julia Roberts, Emma Roberts. En 2013 fue arrestada en Canadá después de que unas personas alertaran sobre un altercado en el cuarto de un hotel, donde la sobrina de la actriz había agredido a Evan Peters, al cual se encontró la policía sangrando por la nariz. Como decimos, en menor grado, pero son casos que se dan y que también pueden suponer daños igual de graves a sus víctimas.
ENCUESTA
Descripción
Después de describir detalladamente el tema de nuestro trabajo, la violencia de pareja, hemos pensado que sería conveniente realizar una breve encuesta a la población para analizar la percepción que tienen sobre dicha cuestión y si son conscientes de las penas que conlleva ejercer dichas acciones y si están o no favor de su dureza.
La encuesta ha sido realizada a veinte personas de la población de Elche de diferente edad y sexo para tener un marco más amplio de opiniones a la hora de analizar los resultados. En primer lugar elaboramos tres preguntas de carácter socio-demográfico y posteriormente diez sobre el conocimiento de la violencia de pareja y la severidad de los castigos.
Las encuesta quedó así:
Preguntas socio-demográficas
Edad18-22
23-26
27-30
31-34
>35
Sexo
Hombre
Mujer
Ocupación
Trabajador/a
Estudiante
Parado/a
Jubilado/a
Conocimiento sobre la violencia de pareja
Ha aumentado la violencia de pareja en España en los últimos cuatro años?Ha aumentado mucho
Ha aumentado un poco
Sigue igual
Ha disminuido un poco
Ha disminuido mucho
Ns/Nc
¿Considera que la mayor parte de la violencia de pareja es de carácter violento?
Sí
No
Ns/Nc
¿Qué porcentaje de reincidentes hay?
>80%
80-60%
50%
30-50%
Ns/nc
¿Los reincidentes merecen un castigo más severo?
Sí
No
Ns/Nc
¿Cómo calificarías en general las penas que imponen los jueces?
Muy duras
Duras
Apropiadas
Blandas
Muy blandas
Ns/Nc
Pena que debe corresponder a violencia de género habitual (lesiones leves)
Prisión 3-9 meses
Prisión 9-12 meses
Prisión 1-2 años
Prisión 2-5 años
Multa (1500-3000€)
Trabajos en beneficio de la comunidad
Reparación
Ns/Nc
Pena que debe corresponder a un reincidente en maltrato físico a su pareja
Prisión 3-9 meses
Prisión 9-12 meses
Prisión 1-2 años
Prisión 2-5 años
Multa (1500-3000€)
Trabajos en beneficio de la comunidad
Reparación
Ns/Nc
El actor Charlie Sheen fue acusado por agredir a su mujer ¿Qué castigo consideras más adecuado?
Prisión 3-9 meses
Prisión 9-12 meses
Prisión 1-2 años
Prisión 2-5 años
Multa (1500-3000€)
Trabajos en beneficio de la comunidad
Reparación
Ns/Nc
Penal que debe corresponder a la intimidación (amenazas, persecución)
Prisión 3-9 meses
Prisión 9-12 meses
Prisión 1-2 años
Prisión 2-5 años
Multa (1500-3000€)
Trabajos en beneficio de la comunidad
Reparación
Ns/Nc
En el año 2008 la cantante Rihanna sufrio una agresión por parte de su pareja ¿Qué castigo consideras más adecuado?
Prisión 3-9 meses
Prisión 9-12 meses
Prisión 1-2 años
Prisión 2-5 años
Multa (1500-3000€)
Trabajos en beneficio de la comunidad
Reparación
Ns/Nc
RESULTADOS
Los resultados que pudimos obtener de esta encuesta es que pese a la distinta edad, sexo, y situación laboral de los diferentes encuestados, la mayoría de ellos cree que la violencia de pareja es un tipo de violencia que ha aumentado en los últimos años, que la mayoría es de carácter violento y que normalmente los implicados vuelven a reincidir en ella.
Sobre la dureza de las penas tenían más dudas pero prácticamente el 60% de los encuestados creen que las penas deberían ser más duras, especialmente con los reincidentes.
CONCLUSIONES
- La violencia de pareja es uno de los tipos de violencia más común que hay en la sociedad y es algo que va creciendo año tras año, convirtiéndose en una de las principales causas mortales en el sector femenino.- No solo hay que tener en cuenta la violencia física, sino que también es importante empezar a prevenir cuando todavía es emocional o psicológica. La más grave es la sexual pero la que más se repite suele ser la física y la emocional, las mujeres que la sufran deben alertar enseguida si quieren que su situación no empeore y aprecian su vida.
- La mayoría de la población es consciente del creciente aumento de la violencia de pareja y cree que para erradicarla hay que poner penas más duras. Pese a ello, un factor importante y decisivo es que las propias mujeres afectadas alerten a las autoridades y a su círculo íntimo para así tratar de evitar riesgos posteriores.
ALEXIS REIG MIRÓ
JOAQUÍN GARCÍA BARBERÁ
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